De Conthe a Sarkozy

 

Más de una vez he intentado justificar la conveniencia de escribir en BANCA 15 una crónica política. Bien podría ser mala conciencia por "abandonar" yo mismo la información financiera, pero ocurre —y también los decía otro día— que la política está presente en el devenir de la mayoría de los asuntos y no podía ser menos. Ahí está el asunto Conthe. Cuestión de largo recorrido que se sustancia, primero, con la dimisión del presidente de la CNMV ante la comisión de economía del Congreso de los Diputados y luego se agrava con unas declaraciones del propio Manuel Conthe en la toma de posesión de su sucesor, Julio Segura. Allí declarar que, en efecto, hubo presión de la presidencia del Gobierno para que el regulador bursátil fuese la palanca que hiciera saltar del BBVA a Francisco González. Los más conspicuos señalan que tal acción de influencia era una venganza personal de Miguel Sebastián, entonces director de la oficina económica de Zapatero y antes, mucho antes, jefe del servicio de estudios del BBVA. Y todo ello es un rompecabezas que merece la pena ser examinado con atención.

Desde la OPA de E.ON

La primera cosa es sin duda, la actuación de Manuel Conthe como cargo público. Esté bien o mal, las discrepancias de los cargos de confianza en política se suelen llevar con discreción. Y los ceses son siempre dimisiones y las broncas solamente correctas diversidad de opiniones. Pero Conthe ha querido dejar muy claro que ha sufrido presiones. Y eso es —ya lo decía yo en el número pasado— lo que le ha hecho salir de la CNMV. Es la OPA de E.ON y la presencia de los nuevos "licitadores" de Endesa, Enel y Acciona en el asunto lo que añade un nivel insufrible de presión. Pero, claro, la afirmación de Conthe de que hubo otras presiones anteriores, citando el impresentable episodio de un intento de expediente informativo por los antecedentes de la venta de la sociedad de valores "FG" deja el asunto como para confirmar todas las teorías posibles de la conspiración. Y, entonces, el asunto ese propagado por la cadena radiofónica SER, ¿dónde se inscribe? ¿En las pretensiones del jefe del Ejecutivo de desalojar a todos los presidentes de compañías privatizadas nombrados por el PP? O, simplemente, ¿en la vendetta de Sebastián hacia González? ¿O las dos cosas iban unidas?

No se puede negar, asimismo, que la larguísima batalla en torno a Endesa comienza con un intento de OPA planteada por Gas Natural, cuyo primer movimiento planteaba la salida de Manuel Pizarro de Endesa, otro presidente nombrado por el Gobierno anterior. ¿Es todo lo mismo? Pues hay que suponer que, al menos, guarda relación. Y es necesario tambien admitir que el asunto desvelado con Conthe era un secreto a voces, aunque se midieron mal los argumentos y procedimientos, tanto o más, como en el anterior intento de desalojo de Francisco González, aquella cosa tan rara y tan floja que hizo Luis del Rivero desde Sacyr y que quedó en nada. Lo del "expediente" la CNMV, abierto, mantenido y cerrado, por el mismísimo Conthe, se agotó porque Francisco González había informado preceptivamente a la CNMV de la venta de "FG" y los datos estaban en el archivo del regulador, de la propia CNMV. Mi impresión, de todos modos, es que si Conthe había sido el único protagonista público de aquel incidente lo mejor que podría haber hecho es callarse.Y ello por Conthe parecía estar al cabo de la calle del tema, dadas las impresiones que pudimos recoger los que le escuchamos en esos días.

Por otro lado creo que Manuel Conthe no hace, para nada, un favor a Francisco González, ahora. Lo que más necesita un banco para trabajar bien es tranquilidad. Es cierto que todo esto puede ayudar a corroborar la reputación de buen gestor del actual presidente del BBVA, que cumplió con todos los trámites necesarios para traspasar su agencia de valores, pero es una forma de poner su nombre en los papeles con algo que ya había quedado suficientemente aclarado y que viene a confirmar —a reconfirmar— una persecución desde el lado gubernamental que no es buena para él, ni para la entidad, aunque el propio González sea ajeno a ella y no la merezca. Sea como fuere este es un asunto que no se entiende bien. Ni por su verdadero fondo: no se pueden suscitar persecuciones desde el poder; ni tampoco por su desarrollo: ¿qué le ha pasado a Conthe para llegar a plantearse una actuación así desde un cargo público? ¿No da todo el episodio sensación de república bananera? Si hay otras claves "más razonables" Manuel Conthe debería decirlo.

La victoria de Sarkozy

En la segunda vuelta de las elecciones francesas no parece que haya habido muchas sorpresas, aunque sí con algunos matices. Parece que nadie dudaba de la victoria de Nicolas Sarkozy sobre Ségolène Royal aunque el efecto de altísima participación y el hundimiento total de las consignas a la abstención de Jean-Marie Lepen, las dos cosas si pueden haber producido sorpresas en dicha segunda manga electoral. En España, desde el Gobierno, se quiso ocultar un desacuerdo de base que existe desde hace tiempo entre Sarkozy y Zapatero. Es posible que ambos, desde una valoración política personal mutua, no se gusten. De todos modos interesa mucho la relación entre Francia y España y no sólo por los tradicionales motivos de vecindad. Ya José Luis Rodríguez Zapatero había dicho que esperaba que el nuevo presidente diese un paso a favor de la Constitución europea. Y en eso coincide con la canciller alemana, Angela Merkel. Sarkozy sí puede intentar dar un giro en la posición negativa de Francia respecto al tratado constitucional, cuya negativa surgió y se amplió desde una parte de la izquierda, no desde la derecha.

De todos modos Nicolas Sarkozy no coincide tampoco con el actual tratamiento que se está dando a la cuestión de ETA. No se olvide que Sarkozy ha sido ministro del Interior de Francia hasta que, prácticamente, comenzó la campaña electoral para la presidencia de la República. Como es lógico, Sarkozy tiene conocimiento del problema del terrorismo etarra. Habría que aclarar primero que en Francia, y Sarkozy no es una excepción, se piensa que ETA es un problema exclusivo español y no necesariamente hispano-francés. Y si bien el terrorismo existe en el país galo es una consecuencia del que existe en España. Así piensan en Francia y no les falta razón. No existe una base de apoyo tan fuerte en el Pais Vascofrancés a la acción de ETA. No hay una gran concentración de elementos abertzales nacidos en Francia. E, incluso, el movimiento nacionalista democrático vascofrancés es tambien mucho más débil. A la postre, además, ETA ha seguido utilizando Francia como "santuario", aunque cada vez con mayores limitaciones.

Sarkozy preferiría volver a la política de firmeza antiterrorista de antes. Y, además, desde el ministerio del Interior galo no se "respetó" a los miembros de ETA que pudieran tener una misión dentro del proceso de paz, nunca se acordó con la parte española una especie de inmunidad o "vista gorda" para con ellos. Y cuando José Luis Rodríguez Zapatero llama a Nicolas Sarkozy para felicitarle, el propio Sarkozy le dice que hay que verse pronto. Y parece que queda claro que el tema terrorista tiene su foco principal para el presidente electo francés. Pero como es lógico ese encuentro difícilmente podría celebrarse antes de las elecciones municipales y autonómicas españolas del 27 de mayo, aunque el propio Sarkozy tomaba posesión el 17. La idea es que Zapatero podría estar de acuerdo en endurecer las acciones policiales si no observa el menor planteamiento de ETA hacia la via pacífica. Tal vez, y a partir de ahora, Sarkozy y Zapatero podrían entenderse.

 

 


Crónica Política publicada en Banca15 nº 259 - del 15 al 31 de mayo de 2007
por Ángel Gómez Escorial