Días amargos para Zapatero

 

Estoy seguro que los últimos quince días —los que narra la presente edición de BANCA 15— no han sido, para nada, los mejores en la historia como presidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. De un lado un resultado adverso en las elecciones de 27 de mayo y, por otro, el siniestro comunicado de ETA en el que anuncia el final de la tregua. Estas dos circunstancias abren nuevas incógnitas y merece la pena ser analizadas con precisión.

LAS ELECCIONES

Del 34, 83% de 2003 al 34,90 de 2007 del PSOE y del 35,63% al 34,29 del PP, aún teniendo en cuenta la bajada de participación y el aumento del censo electoral pues indica que el PSOE se ha estancado y que el PP ha crecido. Las siete décimas de pérdida del PSOE y el 1,34 % de ganancia en el PP suponen sin duda muchos votos, pero aherrojan la idea de que el empate técnico está ahí y que no se mueve demasiado. El PP puede estar satisfecho porque ha ganado las elecciones, pero el retroceso del PSOE es mucho menor al que se podría esperar ante los asuntos del Estatut catalán y de la negociación con ETA. Pero la política del PSOE es más desahogada. Puede pactar. Y parece que el PP no. Y con nadie. De todos modos este pertinaz empate ha de plantear una reflexión para el futuro. PSOE y PP están condenados a entenderse para los grandes asuntos de España sobre todo en lo concerniente con las reformas constitucionales. Respecto a los otros partidos, creo sinceramente que todos han perdido y que han sido los dos grandes los que se han mantenido.

IU sigue perdiendo masa crítica. PNV ha tenido unos muy malos resultados y la enorme abstención ha estrechado los resultados de CiU y del PSC a pesar de sus crecimientos en el ayuntamiento de Barcelona y en el del Tarragona, respectivamente. Creo que la bajada de participación en Cataluña es grave porque siempre fue una adelantada en participación sobre todo hasta hace muy poco. No solo es imputable al cansancio electoral por la presencia del Estatut y de unas nuevas elecciones autonómicas. Ese Estatut y la actuación de los políticos en torno al mismo han cansado a la gente. Y eso habrá que recuperarlo.

LO DE MADRID

Lo de Madrid es más que sonado. Se esperaba un menor resultado para Esperanza Aguirre, aun sin dudar de su mayoría absoluta. Alberto Ruiz Gallardón ha superado las expectativas. Y, ciertamente, Miguel Sebastián —candidato muy especial de Zapatero— ha obtenido uno de los peores resultados del PSOE en toda su historia. Alberto Ruiz Gallardón se ha perfilado como el gran triunfador de estos comicios y parece que será el numero dos de la lista del PP para las generales. Sebastián y Rafael Simancas abandonaban la Federación Socialista Madrileña, creando una situación evidente de provisionalidad.

Yo creo que José María Aznar quiso hacer con Alberto Ruiz Gallardón lo que consiguió Felipe González con Joaquín Leguina: aparcarle en la Comunidad de Madrid a modo de vía muerta para la política nacional. Cuando, por segunda vez, Aznar consigue que Gallardón se enzarce con el dificilísimo asunto del Ayuntamiento de Madrid, tras muchos años de presencia de José María Álvarez del Manzano, volvía a ponerle fuera de lo nacional. Otra referencia —ya histórica para mi— fue el almuerzo de Gallardón con la Asociación de Periodistas Europeos de hace pocos meses. Tenía claro que si ganaba por muchos votos en Madrid tendría abierta la posibilidad de ser numero dos en la lista del PP para las generales. Y eso parece que ya está por mucho que se desmienta. Ha llegado la hora de Ruiz Gallardón tras muchos años de acampar fuera de Génova.

Pero como es lógico ya han surgido las voces en el PP contrarias a esa posibilidad, negándole que pueda ser alcalde de Madrid y diputado, cosa que es perfectamente posible. Y también que, en caso de que ganaran las elecciones generales los populares, dejara prematuramente el bastón de primer edil de la Capital del Reino. Y “ad futurum” ya podría contemplarse un cambio de talante del PP girando —¿es posible?— hacia situaciones más centristas, tanto que, para algunos, sería ya de centro-izquierda. Pero eso es una exageración. Gallardón no es de izquierdas, ni de cerca. Pero respira ese liberalismo nada excluyente que aglutinó y dio éxito a la extinta UCD. Pero Mariano Rajoy enfrió el entusiasmo de Gallardón sobre ese presunto “numero dos” en las listas del PP. Y asimismo, Zapatero también enfrió los anhelos de Rajoy señalando que no habrá adelanto electoral.

LA LOCURA DE ETA

Desgraciadamente, los hechos son tozudos y ETA lanza, una vez más, la tregua cuando operativamente está muy desminuida. Y como, asimismo, los hechos son tozudos pues una vez más un presidente de Gobierno español se había ilusionado con la posibilidad de terminar con el terrorismo de ETA por vías pacíficas y una vez más ha sido engañado por la banda armada. El único consuelo de Zapatero es el relativo a eso que se dice “mal de muchos…”, pero es humano caer en esa trampa. ETA, esta vez, ha pulverizado el anterior pacto anti-terrorista y un buen número de concejales abertzales están en varios ayuntamientos de Euskadi, cosa que antes era imposible. Tampoco se espera una rectificación de Batasuna y las cosas volverán a su estado primigenio.

Pero no nos engañemos: esta vez mucha gente se creyó que ETA si iba a abandonar la violencia. Mis lectores saben que he hablado muchas veces de mis impresiones de este verano en San Sebastián, y con la sensación sincera de paz y de fraternidad entre la mayoría de los ciudadanos del País Vasco. Y, también, he repetido que cuando ardió en la capital donostiarra el primer autobús urbano, allá por septiembre, pues ya se supo que “de paz nada”.

¿Y ahora qué? ¿Desandar el camino de concesiones al sector abertzale? ¿Volver al aislamiento total que impuso el pacto por las libertades? José Luis Rodríguez Zapatero en su alocución desde el Palacio de la Moncloa tampoco lo aclaró. Tal vez, sea muy pronto, todavía. Pero entre la crisis profunda del socialismo madrileño y el conocimiento del engaño de ETA hay que decir que —como decíamos más arriba— la madrugada del martes día 5 no ha sido la mejor en la vida del presidente.
La lectura del comunicado de ETA, publicado por Gara, recuerda el lenguaje marxista-leninista de hace muchos años y eso de “caen las máscaras” es más antiguo —de verdad— que el bigote de Stalin. Y la acusación de fascistas a los demás pues lo mismo. En fin, yo también quiero recordar a mis lectores, que ETA nunca dijo que se iba a rendir y que solo quería conseguir por la vía pacífica lo que siempre ha querido obtener mediante el asesinato y la extorsión.

Las dos caras de la moneda son aquel verano y esta primavera. Y, sinceramente, donde hay desde hoy una tristeza profunda, a flor de piel, es en Euskadi. Ciertamente, también en el resto de España. Pero esta vez miles y miles de vascos creyeron que, por una vez, ETA iba en serio buscando la paz. Descubrir que se ha vivido una nueva tregua trampa es duro, muy duro…

Se abre, pues, un tiempo de espera grave y sinistro, con la incógnita de cuando y como se producirá el próximo atentado. Pero no sería extraño que en el tiempo que va desde el cierre de la presente edición de nuestra revista hasta la llegada física de las misma a las manos de nuestros lectores ya tuviéramos que lamentar una nueva salvajada.


 

 


Crónica Política publicada en Banca15 nº 261 - del 15 al 30 de junio de 2007
por Ángel Gómez Escorial