Debates muy económicos y financieros
Bajo la influencia de dos debates importantes se abría la primera semana de campaña de las elecciones generales de marzo de 2008. Venía de antes el encuentro entre Pedro Solbes y Manuel Pizarro. A ese “cara a cara” se le había dado un ganador de manera generalizada. Es decir era Pedro Solbes quien se había “merendado” a Manolo Pizarro. Pero, realmente, la menor experiencia en los debates —el parlamento y el mitin ayudan mucho a Solbes— de Pizarro se había compensado con más datos y más promesas razonables. Se podía decir que Solbes había ganado en la forma y Pizarro en el fondo. También es cierto que entre los más partidarios de cada personaje y del partido que representaban el ganador había sido el propio, “el de los nuestros”. No están los tiempos para objetividades y menos en tiempo de elecciones. Otra cosa es —naturalmente— lo que pudo pensar el ciudadano que si necesita de los debates para decidirse, que busca argumentos para justificar razonable y honestamente su voto. Y ahí es donde puede funcionar lo que queda, el poso, lo que se recuerda tras el fin del encuentro, cuando las luces del plató se han apagado.
COMO UN ENCUENTRO DE FÚTBOL
Los prolegómenos del debate del 25 de febrero entre el presidente del Gobierno, y candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición y presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, fueron laboriosos. El consenso trajo que la Academia de la Televisión liderada por el periodista Manuel Campo Vidal fuera quien organizara el “debate presidencial”, con gran frustración de, sobre todo, los dirigentes de las dos principales cadenas privadas de televisión: Antena 3 y Tele5. El set, el plató se construyó en Ifema, en un pabellón del recinto ferial madrileño. E iba a ser el mismo Manuel Campo Vidal el presentador y la pauta del debate estuvo dominada por una férrea distribución de tiempos en preguntas, replicas y contra replicas.
03. Rajoy aparecía a la izquierda de Campo Vidal, y Zapatero a la derecha. Antes de la doce de la noche terminaba. Rajoy comenzó su intervención en los bloques —le había correspondido en el sorteo— y los cerraba Zapatero. Estas normas —derecha e izquierda— cambiarán en el segundo debate que, como se sabe, se celebró el 3 de marzo.
No es fácil emitir un juicio sobre la ecuación “ganador-perdedor” del encuentro. Físicamente daba mejor Zapatero, tal como se esperaba. Pero Rajoy con el uso de su ironía y especial gracejo animó, de vez en cuando, la tendencia monocorde del debate. Tal vez, se podría decir que Zapatero tenía más a su favor su imagen física, y Rajoy su capacidad de comunicador, la cual no a todos gusta. Aquí la cuestión es que como en resultado final de las elecciones, “todos ganaron”, los dos candidatos ganaron. Ciertamente, se hicieron después las “medidas” y varias encuestas quisieron sacar un “ganador obligado” Tanto da. De todas formas, respecto al debate Rajoy-Zapatero habrá que decir que tuvo mucha audiencia, tras una cierta “flojera” del cara a cara de Pizarro y Solbes.
BRONCA CAMPAÑA
Y si la legislatura ha sido muy bronca, no menos iba a ser la campaña tanto en sus primeros compases como en los últimos. Lo malo es que, a lo largo de la campaña, muchos electores se han quejado de no recibir “argumentos digeribles”. Las cuestiones han seguido dentro del clima del enfrentamiento y del llamado “Y tu más…” Es obvio, además, que el PP está sufriendo, además de los ataques directos de incontrolados de extrema izquierda, muchos golpes dialécticos de los aliados de Zapatero en la legislatura que acaba de terminar, tanto los nacionalistas catalanes y vascos, como los gallegos. Y, también, la izquierda tradicional como IU. Es verdad que los argumentos de Pascual Llamazares contra Zapatero respecto su anuencia con los “poderosos capitalistas” no es algo baladí, ya que una parte del candidato socialista respecto a su oponente del PP es significarse como muy de izquierdas, lo cual está discutido por Llamazares. Pero es que el coordinador de Izquierda Unida tiene la necesidad de atraer votantes de izquierda porque la polarización entre los dos grandes partidos hace que mucha gente de “izquierda-izquierda” “transija” con las “veleidades capitalistas” de Zapatero y así pare el camino a la derecha del PP”.
ABC daba el domingo 24 de febrero una encuesta de DYM especial para ese periódico. Era la primera de las grandes en cercanía electoral. Los demás medios —y, sobre todo, El País y El Mundo— se reservarán para el domingo 2 de marzo que es el “último” y anterior a la jornada del 9 de marzo. Y en este sentido, y como hemos venido diciendo desde hace tiempo, el “fantasma” del empate técnico planea sobre los resultados y con pocas posibilidades de que cambie. En fin, la encuesta de DYM-ABC puso como mal la política de extranjería y de control de la inmigración del PSOE. Un 60 por ciento no está de acuerdo con la misma. Sobre este aspecto la encuesta decía que hasta el 41 por ciento de los votantes. Y parece que los ciudadanos han aceptado bien la propuesta de Rajoy de la posibilidad de forma de un contrato previo a los inmigrantes. Esta encuesta de aceptación —o no—de los candidatos en función con los ofrecimientos electorales más conocidos.
LA ECONOMÍA EN EL CENTRO DE TODO
Queda claro que, en esta ocasión, va a ser la economía el principal caballo de batalla en los argumentos de los dos partidos principales. De hecho, ahí el éxito mediático del debate entre Solbes y Pizarro. Pero igualmente Zapatero y Rajoy han tenido ese aspecto muy en primera línea de sus esfuerzos dialécticos. Ciertamente, hubo alguna metedura de pata como la de Eduardo Zaplana —se analiza en otro lugar de este número— respecto a poner sombras a la gestión del Banco de España y la solvencia del sistema financiero español, pero todo ello dentro del especial protagonismo que se está dando a la cuestión económica.
La cuestión es que se inicia, sin duda, un nuevo ciclo, que las previsiones de crecimiento para España —y para el resto de los países de la UE— han disminuido y que nuestro país atraviesa un problema con la llamada crisis inmobiliaria. Pero no ha sido afectado, en nada, por la durísima crisis de las hipotecas subprime o de alto riesgo que si está “pegando” en varios países europeos de gran solvencia, como bien pueden serlo, el Reino Unido —con la nacionalización del Northern Bank— y Suiza, con los resultados de algunas de sus más emblemáticas entidades bancarias.
Y ante ello, el gobierno que salga de las urnas del 9 de marzo tendrá que ordenar su agenda de cuestiones económicas en función de la coyuntura precisa que se vive. Es cierto que las disminuciones de porcentajes de crecimiento están siendo bastante aceptables tanto en el cuatro trimestre, como en los dos meses de 2008, pero habrá que ver si sigue así. Parece que el rigor presupuestario es fundamental y no hay acuerdo sobre si el superávit de las cuestas del Estado debe utilizarse para no frenar el gasto social. Ciertamente, entre los socialistas se contempla esa posibilidad. Entre los populares menos. La cuestión es en que parámetros se fija el crecimiento español, pues si se sigue creando empleo no habrá problema. La inflación sube, pero los aumentos de la morosidad son irrisorios en un contexto, además, de enorme solvencia de las entidades. En fin, la economía, pues, manda. Y en ese aplican los candidatos de estas elecciones del 9-M.
NOTA ECONÓMICA
Crecimiento y empleo
Tal como se cita en las últimas frases de la crónica de esta doble página, las elecciones han polarizado los debates electorales de la campaña. De todos modos, lo importante es saber si en 2008 el crecimiento será holgado y en ningún caso se sitúa en cotas donde comience a destruirse empleo. La realidad es que esa grave contingencia no se espera. Pero la situación es compleja, algunos incluso piensan en la crisis producida en 1992-1993.
TIPOS AL DESCUBIERTO
Ana Patricia Botín
La presidente de Banesto, Ana Patricia Botín, siempre madrugadora, celebró la primera junta de la temporada. Banesto dio un excelente comportamiento en 2007, con calidad y regularidad.
Pedro Solbes y Manuel Pizarro
Importante debate sobre economía española. Solbes y Pizarro estrenaron los “grandes debates” produciendo una gran atención mediática, aunque algo más limitada entre los electores.
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Crónica Política publicada en Banca15 nº 277 - del 1 al 15 de marzo de 2008 |
por Ángel Gómez Escorial |
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