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Crónica Política publicada en Banca15 nº 312 - 15 al 30 de septiembre de 2009

La ideología sostenible de Zapatero

por Ángel GÓmez Escorial

La agenda del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está escrita para vivir un otoño muy internacional. Son las exigencias de la futura presidencia de turno de España en la Unión Europea. Bien puede decirse que ese ejercicio diplomático le va a sacar, un tanto, del día a día patrio y le transportará hacia los algodones perfumados de las visitas internacionales, en la que, sin duda, los únicos contratiempos posibles se los dará la prensa en las ruedas posteriores a la visitas. Y más o menos, ese “periodo exterior” se iniciaba con la cumbre hispano-italiana, junto con Silvio Berlusconi y después una visita-escala en Madrid del presidente venezolano, Hugo Chávez. Los asuntos comunes con Italia o Venezuela con España quedaron ocultos con el folklore que suele incluir la presencia mediática de ambos dirigentes extranjeros, no aportando mucho al conocimiento de los asuntos bilaterales. Pero, tanto da.

La cuestión es otra. Y es lo que he venido repitiendo aquí sobre la ideologización de la política general de Zapatero, muy alejada, desde luego, del pragmatismo —gato negro, gato blanco— que usó su antecesor y correligionario, Felipe González. Cada vez hay más gente en España —y suele ser gente notable— que suspira por conocer la verdadera personalidad de Zapatero, planteando que ese desconocimiento de debe a la falta de concreción del presidente en su discurso político. Pero no es cierto. Y ya lo expresa el viejo dicho de que “por sus obras les conoceréis”. El anuncio de la subida de impuestos, que no deja fuera ni a los indirectos, para atender al creciente gasto social, todo ello es ideología de izquierdas. Los impuestos para la socialdemocracia son el paradigma del reparto social: han de pagar los que más tienen. Lo que ocurre que en una sociedad muy estandarizada dentro de una amplia clase media –en la que por supuesto hay una gran cantidad de trabajadores—las subidas de impuestos casi nunca cumplen la misión de hacer pagar a los más potentes económicamente hablando. Y así dichos impuestos siempre crecientes se convierten en instrumentos recaudatorios, no necesariamente sociales, destinados a suplir la falta de medios de las arcas del estado por el exceso de gasto.

La otra vía —la que practican la mayoría de los países de la UE— es no incrementar la fiscalidad, reducir el gasto de la manera más acusada imposible y dejar que el dinero fluya por la calle para que convierta en vía de inversión, generadora de empleo y de búsqueda de competitividad. Es verdad que este modelo tiene también sus fisuras en tiempos de dura crisis como los que vivimos. Pero lo que está claro, por otro lado, es que un país altamente subsidiado no crece porque la gente prefiere vivir de la subvención que del duro “curro”. Y es obvio que el crecimiento de los tiempos del Gobierno Aznar se hizo en “buena racha”, con una liquidez loca que luego trajo lo que trajo. También es verdad que se apostó por la venta de empresas que estaban en el patrimonio del Estado, evitando la subida de impuestos. Asimismo, la entrada de la inmigración trajo una rebaja de los salarios, lo cual siempre relanza la economía. Este hecho también fue aprovechado por el Gabinete Zapatero durante todo el “primer tiempo” —casi cinco años— hasta que estalló la bomba de las subprime.

Tres sostenibiliades

Zapatero cita mucho de una nueva ley de Economía sostenible pero no se termina de conocer con precisión. Se sabrá cuando sea proyecto de ley para enviar a las Cortes. Ahí se busca cambiar de modelo. Y la idea —también se respira en Europa y en Norteamérica— es sustituir el sistema económico, financiero y productivo que se inició con la cumbre de Bretton Woods, en New Hampshire, en julio de 1944, y cuyos acuerdos se aplicaron en 1946, con la Segunda Guerra Mundial, recién terminada. Ya ha llovido, desde entonces… Es obvio que entre muchos dirigentes internacionales la idea del cambio de modelo —salvo en lo de mejorar las capacidades de los reguladores financieros— no tiene el menor sentido. Algo de maquillaje, como máximo. Pero hay otros que si creen que es le momento para producir el cambio. Barack Obama, desde una moderación muy americana, es uno de ellos. José Luis Rodríguez Zapatero también quiere crear su doctrina como ya lo hizo con el tema de la Alianza de las Civilizaciones. El proyecto de ley habla de sostenibilidad económica, de sostenibilidad ambiental y de sostenibilidad social. En la primera se quiera cambiar el entorno económico, en la segunda se busca el uso sostenible de los recursos con especial incidencia en el campo energético y en la tercera sostenibilidad se busca la mejora de la formación y, por tanto, en la mejora de lo que se llama capital humano. Y sobre estos tres pilares se construye la nueva ley. Existe un documento de 11 folios, repartido, entre otros, a los sindicatos en el que se perfila todo ello, pero con ausencia de algunas concreciones básicas. De todas formas, no se ha ejercitado, todavía, el análisis de este “paper” por los “grandes técnicos”. Es pronto, parece. Algunos de estos expertos dicen que falta la traducción de las ideas de sostenibilidad a costes, a números, al soporte real de cómo se puede pagar todo eso. Pero es obvio que la Ley de Sostenibilidad Económica será el tema que maneje, prioritariamente, el presidente del Gobierno en los próximos meses, tanto dentro como fuera de España.

Rajoy: impuestos, no

Y aunque se anunciaba el deseo de Zapatero de recibir a Mariano Rajoy para hablar de la nueva ley y de la economía en general, el líder del PP ya ha dicho que son subida de impuestos no hay acuerdo. Y en esos mismos días, la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, aceptaba que la subida del IVA podría ser una vía probable del incremento fiscal. También en esas mismas horas se conocía la suspensión de pagos de la inmobiliaria Nozar con una deuda de 700 millones de euros. El “estropicio” inmobiliario seguía, mientras bancos y cajas se convierten en los primeros agentes inmobiliarios y en capitanes de la venta de pisos, apurando, por supuesto, precios a la baja y dando al mercado del ladrillo una dimensión más real en precios. Ese es uno de los temas principales del contenido de este número de BANCA 15 que consideramos de alto interés.

Y todo esto no es otra cosa que una “crónica de ambiente” de este mes de septiembre que se aguantaba a no cambiar en sus primeros 15 días haciendo pertinaz y sofocante este largo y cálido verano de 2009, resistiéndose a virar hacia el otoño.


Tipos al descubierto

Ángel Ron

El Banco Popular ha querido incrementar su “capital del bueno”, con una ampliación de capital de 500 millones de euros y una sobredemanda de tres veces su valor. Un éxito notable del banco que preside, Ángel Ron.

Emilio Botín

Enorme repercusión mediática a nivel global ha tenido el anuncio del patrocinio del Santander a Ferrari. El dividendo de visibilidad del banco que preside Emilio Botín con la F-1 es enorme y muy rentable.

 

 

 

 
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