DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

publicada en la revista Banca15 nº 324 - 15 al 31 de marzo de 2010

Sólo queda sitio para la preocupación

por Ángel GÓmez Escorial

No soy yo muy partidario de la truculencia en los títulos, ni en ninguna parte, pero tengo que reconocer que jamás en todos estos años he iniciado una crónica con tanta preocupación. Y la cuestión es la siguiente: tras un movimiento del presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respecto a las dificultades de valoración de la deuda española respecto con futuras medidas para reducir el gasto público y, por tanto, el déficit, se ha observado un parón total. Nada se sabe de las medidas anunciadas y nada se comenta en el Gobierno y sus aledaños de esas medidas de austeridad. De hecho, algunas de ellas se han ido cayendo poco a poco. La más sonada sería la prevista reducción salarial de los empleados del Estado. La medida parece que sólo se va a aplicar a las empresas públicas y algunos servicios “paraestatales”.

Hay personas muy dotadas para la información política y administrativa que son capaces de adelantar muchos acontecimientos por el ruido del aleteo de los papeles ministeriales. No suelen ser periodistas. Se trata de personalidades de la empresa y las finanzas que llevan muchos años observando a las fuentes de poder. Y en estos días el silencio es total. No se mueve ni un folio. Parece como si el Gobierno, al obviarse la comparación española con el desastre griego, haya vuelto a lo suyo. A la política de gasto crecido, al subsidio, a que, en definitiva, según la ideología al uso en el Gabinete de Zapatero no sean los trabajadores los que paguen la crisis. Pero eso estaría muy bien si se procuraran medidas de promoción de empleo, que no se facultan porque no se produce la reforma laboral. No hay forma de romper el círculo de hierro que una política laboral surgida en los tiempos del franquismo —la de los convenios colectivos sectoriales— no establezca una legislación laboral más adecuada a los tiempos actuales. A su vez, la previsible reducción del gasto a base de atrasar la edad de jubilación, anunciada por el propio Gobierno, también está en suspenso, según todos los indicios.

El cuarto vicepresidente

Cuando Cándido Méndez dice que él no es cuarto vicepresidente del Gobierno estaba realizando un ejemplo paradigmático de esa figura notable del Derecho romano y que afirma “excusatio non petita, acussatio manifiesta” y que significa, ni más ni manos, que cuando estás defendiendo de algo que por lógica no puede ser, de hecho estas aceptando la acusación. Algunos puristas, dicen que la frase no es herencia del susodicho derecho romano, sino que es un principio religioso de la Edad Media. Tanto da. Y ante la excusa del líder de la UGT un banquero nos decía: “No, claro; Cándido no es el cuarto vicepresidente, es el primero”. La realidad es que las medias sobre las pensiones produjeron una manifestación que pedía la base, a los sindicalistas les pedía el cuerpo salir a la calle, tras tanto tiempo de no moverse. Y, en realidad, eso es sabido. La manifestación anti-pensiones fue contra la CEOE y contra los empresarios en general, salvando al Gobierno de cualquier crítica. A partir de ahí y tras el favor que nos ha hecho Grecia con sus disparates contables, pues “aquí paz, y después gloria”, que eso si debe ser un dicho religioso y renacentista.

El 11 de marzo

Mientras que, con enorme tristeza, se celebraba en Madrid el sexto aniversario de los atentados del llamado “11-M”, tres valoraciones respecto a lo que se está haciendo en España venían a confirmar la total inactividad en cuanto a medidas. Por un lado, el Banco Central Europeo (BCE) pedía al Gobierno español que concrete su calendario de actuaciones para sujetar el déficit. Algo parecido había hecho la OCDE el día anterior. Y hay que decir una cosa, cuando las medidas están claras y se conoce, aunque sólo sea con síntomas, es que el camino ya se ha iniciado. Entonces, las advertencias no llegan. La cuestión es que, respecto al Gobierno, nadie ha oído el “ruido de papeles”. El Gobierno se ha refugiado tras la duna, ahora que el aire no sopla, para seguir con su política social, la marcada por el cuarto, in pectore”, vicepresidente del Gobierno, señor Méndez. Pero como el día estaba de valoraciones, sería Merril Lynch desde Londres quien exigiría también que se vieran datos de cambios, suponiendo que evidentemente todo estuviera parado.

Parecía el día de los “papers”. Moody’s valoraba que el parón en las reformas de las cajas con problemas y el frenazo en la ejecución del FROB comprometía negativamente a la valoración a corto —si no se producían medidas— de toda las deuda y depósitos de las industria financiera española. Y es obvio que Moddy’s no da una puntada sin hilo y que si las cosas no cambian podría llegar una bajada de los rating de todas las entidades españolas, algunas de las cuales, nada tienen que ver con el retraso en el salvamento de las cajas. La cuestión es que la huida clamorosa de Caixa Girona del proyecto de fusión con las “caixes” de Sabadell, Terrassa y Manlleu había sido un auténtico aldabonazo dentro de España y por lo que parece también fuera. Caixa Girona, y su propietaria, la Diputación provincial de Gerona, ya había evitado la fusión de las llamadas tres cajas públicas de Cataluña. La primera prevista allí y que, en principio, tenia todas las bendiciones del Gobierno de la Generalitat. Pero, al parecer, Caixa Girona no quiso cargar con el “peso muerto” que suponía Caixa Cataluña o, al menos, eso se dijo. La salida ahora de la caja gerundense había tenido un fuerte efecto negativo y psicológico, dentro, sin embargo, de la casi total falta de concreción de los planes de reestructuración del sector. Y abona la idea de que aquí, en España, nadie hace nada para salir de la crisis. Ni Gobierno, ni oposición. Y bien puede rematarse la crónica de ese 11 de septiembre de 2010 con la idea de que hacía otros seis años, en el más aciago y terrible 11 de Marzo de la historia de España, se inició una disputa electoral inhumana que hoy todavía se mantiene. Y tras mucho tiempo parece que las victimas mortales, y las victimas que hoy malviven, no importan nada ni al PP, ni al PSOE. La única cuestión es dilucidar si aquellas bombas “manejaron” las elecciones de dos días después. Pero el fantasma, trágico e improductivo, del empate técnico electoral sigue marcando la vida española.

Los fantasmas de zurbano

El Palacio de Zurbano, residencia de la aristocrática familia madrileña Mora y Aragón, tras ser adquirido por el Estado, quedó en desuso. El palacio donde nació la Reina Fabiola de Bélgica fue, afortunadamente, reconstruido para albergar el cuartel general de los fastos nefastos de 1992: de la capital cultural de Madrid. Y ya se dijo entonces que el palacio tenía unos fantasmas graciosos y desconcertantes, que impedían que nada pudiera hacerse a derechas… ni a izquierdas. Y habrán sido esos fantasmas los que han impedido que se llegara a cualquier acuerdo anticrisis. ¿O no? La búsqueda de pactos se esfumaron porque, realmente, a ninguna de las dos fuerzas políticas de este país les interesa entenderse: pactar. Son culpables Zapatero, Rajoy y sus políticas respectivas. Zapatero se ha acorazado nuevamente en la idea de que el que resiste gana y que no abandona su tendencia al subsidio y el gasto disparatado. Y Rajoy mantiene que cuanto más se deteriore España más votos sacará. No quiere ganar por su cara bonita sino por el hundimiento del enemigo. Tan poco confía en su “sex appeal” que lo transfiere a la fealdad del adversario.

Y todo esto, ¿no es para estar preocupado? Claro que sí. Otro apunte es que en España la política lo llena todo. Y el presidente del Gobierno tiene más poder que el que le otorga el ordenamiento constitucional. Hay una gran mayoría de españoles que creen que todo lo tiene que arreglar el Estado mediante el trabajo del Gobierno. La sociedad civil, como tal no existe. Y qué ocurre si los políticos fallan. Si una crisis está incrementada por, precisamente, generalizados déficits políticos. Pues no se sabe. La sociedad civil espera a lo que digan los señores Zapatero y Rajoy.


Tipos al descubierto

Francisco González

El BBVA celebró en Bilbao, en el Palacio Euskalduna, su junta de accionistas y se aprobaron los resultados de 2009 de gran calidad y recurrencia. Y se aprobaron la continuidad en los incrementos de los dividendos.

Miguel Fernández Ordóñez

Se espera que el Banco de España, y su gobernador Miguel Fernández Ordóñez, incrementen la necesaria presión sobre las entidades que necesitan reflotamiento para evitar pérdidas de tiempo en su ejecución, que no favorecen a nadie.

 
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