ESTUDIO
España está ‘a la cola’ en productividad
Reforzar el uso de las tecnologías y aprovechar mejor el trabajo, son claves para mejorar los niveles actuales de eficiencia. La Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) han presentado un estudio sobre la productividad de 29 países. En nuestro país, los retrocesos más importantes se han producido en construcción y servicios personales y sociales, mientras que el comercio, comunicaciones y la intermediación financiera son los que han experimentado mayores contribuciones positivas gracias al capital TIC.
Elisa Catalina Alonso

La monografía “Productividad. Una perspectiva internacional y sectorial” realizada por la catedrática de la Universidad de Valencia e investigadora del Ivie, Matilde Mas y el técnico del Ivie, Juan Carlos Robledo detalla los perfiles seguidos por esta variable fundamental para la competitividad y, por tanto, para el potencial de crecimiento de las economías de los países pertenecientes a la Unión Europea de los Veinticindo (UE-25), EE UU, Japón, Australia y Corea del Sur.
España necesita ser entendida poniendo el acento en qué pasa en el resto del mundo. Nuevos informes y estudios realizados también con la colaboración de la Fundación BBVA aportarán estas y nuevas visiones en los próximos meses. Los responsables del análisis explicaron que la productividad por ocupado es la variable clave que directamente se conecta con el empleo, con la eficiencia productiva de las empresas y el mercado, y por lo tanto nos dice qué salarios se pueden obtener y qué calidad de vida. Las características de la economía española van relacionadas a la necesidad de mejorar los frutos que sacamos del esfuerzo inversor. Esto tiene que ver con la especialización, los problemas de productividad en todos los sectores de la economía española, empresas que no reorientan su actividad para dotarlas de mayor valor añadido y una utilización de los recursos no del todo idónea.
Francisco Pérez , director de Investigación del Ivie que asistía a la presentación enumeró los deberes de nuestra economía con nuestras actuales dotaciones:
- recuperar la demanda: de consumo y exportación
- reasignación de los recursos (instalaciones en actividades que no están siendo aprovechados)
- reformas en todos aquellos ámbitos que dificultan el avance de la productividad
El estudio ofrece un fundamento muy sólido a aquellos diagnósticos. La conclusión más clara es que España tiene una productividad insuficiente que le impide competir con el resto de países con los que comercia.
Reformas concretas
Matilde Mas, directora del estudio y catedrática de la Universidad de Valencia plateó algunas de las reformas que debemos afrontar. Aunque el mercado de trabajo no haya sido el tema central de la investigación, Mas es partidaria de una reforma del mercado laboral. La temporalidad no va a favor de la eficiencia y hay dos sectores que perjudican: la construcción y su enorme dimensión en este país, y la hostelería que debería reorganizarse. En segundo lugar, es importante fomentar la cultura en general, y, en concreto, la cultura tecnológica que aquí todavía tiene poco peso. Relacionado con esto, el sector público debería ayudar a que los ciudadanos se familiarizaran con las nuevas tecnologías, pero aún hoy su uso es más caro en España que en otros países de nuestro entorno. Y, cómo no, se hace necesaria la liberalización de los servicios, algo que ya ha ocurrido en Estados Unidos.
La profesora cree que los jóvenes –que son los más formados- resultan los grandes perjudicados en el mercado laboral español. “Se desaprovecha el esfuerzo que el país ha hecho en formarlos. Se despilfarran recursos en España”. El objetivo que se persigue es cerrar la brecha entre los que están (mayores con experiencia laboral pero sin cualificación) y los que no están (jóvenes, mejor formados). “Como profesores a veces nos plateamos si la educación que damos es la correcta. La educación tal y como está planteada también puede ser un problema. Los alumnos cada vez más llegan con problemas de comprensión lectora”.
Sector privado
Una parte sustancial del reto de mejora se encuentra en este sector. “Todos tenemos que ponernos las pilas”, aludió Pérez. También el sector público, dijo, “pero la cuestión hoy es qué sector público nos vamos a poder pagar a lo largo de los años. Son terrenos donde habría que afinar datos para emitir un diagnóstico”.
El director de investigación señaló una reforma que ya está en marcha. Hoy, cualquier proyecto de inversión tiene y debe ser productivo. “Esto tiene un potencial extraordinario y afecta a todos los proyectos y empresas.” La rentabilidad dependerá de cada producto y “es una fuerza transformadora decisiva en el medio plazo. Las empresas ya no dependen de un capital mobiliario o de suelo que se revalorice”. |