BOLETÍN ECONÓMICO
La economía no da señales aún de las medidas de ajuste gubernamentales

El Boletín Económico del mes de mayo publicado por el Banco de España indica que los escasos datos disponibles sobre el segundo trimestre del año —básicamente, del mes de abril— apuntan a la continuación del proceso de recuperación de la confianza y de mejora de las expectativas de los agentes.
Añade que, todavía no se han recogido señales sobre el impacto en la evolución económica a corto plazo del recrudecimiento de las tensiones financieras que ha
tenido lugar en los mercados de deuda en las últimas semanas y de la respuesta del Gobierno adoptando importantes medidas de ajuste fiscal, con el fin de garantizar la estabilidad presupuestaria.
El empleo
En el primer trimestre de 2010, y en comparación con igual trimestre del año anterior, el empleo se redujo en torno a 700.000 personas, evolución que supuso una moderación de su ritmo de caída interanual, hasta el -3,6% frente al -6,1% observado a finales de 2009. La evolución del empleo asalariado fue muy similar, con un descenso del 3,7%, superior al descenso del empleo por cuenta propia (-3,3%) tras las sustanciales caídas del pasado año. Esta evolución recortó la tasa de asalariazación hasta el 82,9%, ligeramente por debajo de la de un año antes.
Según el tipo de contrato, el ajuste del empleo siguió recayendo con mayor intensidad sobre el colectivo de asalariados con contrato temporal, que disminuyó un 7,6% en los tres primeros meses de 2010, si bien este descenso fue muy inferior al observado a lo largo de 2009 (-18,4% en el promedio del año). Por el contrario, entre los asalariados con contrato indefinido se aceleró la destrucción de empleo aunque mantuvo un ritmo más reducido (-2,4%). En conjunto, esta evolución volvió a reducir la ratio de temporalidad hasta el 24,4%, un punto porcentual por debajo de la observada a principios de 2009 y en un nivel que no se observaba desde principios de los años noventa.
Por su parte, el número total de contratos recuperó en el primer trimestre del año una tasa de variación interanual positiva (2%) gracias a la recuperación de la contratación temporal (3,7%) mientras que la indefinida experimentó una menor contracción (11,9%). En conjunto, el peso de los contratos indefinidos sobre el total de contratos descendió hasta el 9,6%, 1,5 pp por debajo de su nivel un año antes. El Banco de España explica que según la última información disponible —referida al mes de abril— anticiparía una evolución similar para el segundo trimestre del año.
Por sexo y edad
El deterioro del mercado de trabajo afectó en mayor medida al colectivo masculino, “como viene siendo habitual desde el inicio de la crisis”, dice el Boletín. Así entre los hombre, el ritmo de caída de la ocupación se situó en el 5,5% (-7,9% a finales de 2009), superando ampliamente el descenso del empleo entre las mujeres (1,3%). Esta evolución, no obstante, volvió a reducir la tasa de ocupación femenina en el primer trimestre del año, que se situó en el 53%, 0,7 puntos por debajo de su nivel a principios de 2009 y lejos del objetivo establecido para 2010 (57%).
Por grupos de edad y niveles de estudios, el ajuste de la ocupación siguió concentrándose entre los más jóvenes y entre los de menor educación, con tasas de variación del -12% y del -7,4%, respectivamente. Por el contrario, en los colectivos de edades comprendidas entre 45 y 64 años se empezó a generar empleo (0,1%), intensificándose en el colectivo de mayor cualificación (2,1% desde el 0,1% en el trimestre anterior).
Finalmente, el número de desempleados de larga duración volvió a incrementarse de forma significativa, hasta afectar a casi 1,8 millones de personas en el primer trimestre de 2010, lo que prácticamente duplica su nivel de hace un año. Este aumento elevó la incidencia del paro de larga duración hasta el 38,7% más de 15 puntos porcentuales por encima de su nivel de un año antes. Por sexos, el aumento del desempleo de larga duración afectó más a los varones que a las mujeres, si bien su incidencia es superior entre estas últimas. Por edades, el mayor incremento correspondió a los más jóvenes, seguidos de los de mediana edad, aunque el mayor porcentaje de parados de larga duración sigue situándose entre los mayores de 55 (casi el 48%). |