TRIBUNA
Nuevas formas de hacer proyectos web en el sector de la banca

Por Agustín Cuenca, director general de ASPgems
Aproximadamente, el 80% de los proyectos de desarrollo de software en el sector de la Banca se completan fuera de plazo o con sobrecoste. En el caso concreto del desarrollo web, el reto es aún más complicado: muchos clientes tienen una idea aproximada de lo que quieren construir, sin embargo, no tienen un conocimiento profundo de lo que quieren construir.
Además, en muchas ocasiones desarrollamos un concepto de negocio nuevo, por lo que no podemos saber qué es lo que va a funcionar hasta que confrontamos nuestro producto con la realidad, es decir, con los usuarios finales. En la ingeniería de software tradicional, basada en especificaciones cerradas y en unas previsiones rígidas y muy estrictas, suele ser demasiado tarde para rectificar.
Como resultado de esta situación, son pocos los proyectos web bancarios que logran satisfacer las expectativas y las necesidades reales del cliente. Estamos convencidos de que sólo se puede responder a estos problemas con una nueva forma de hacer las cosas.
El desarrollo tiene unas características que lo hacen especial. Los productos que diseñamos deben ser muy dinámicos para poder adaptarse a los requisitos de la entidad bancaria y de sus clientes. El banco ya no “manda” sobre el diseño y el desarrollo. Es el usuario final del servicio quien decide qué funciona y qué no, quien nos dice qué cosas son importantes y quien, muchas veces, nos sugiere nuevos servicios y funcionalidades en los que no habíamos pensado. Ésta es la esencia de la web 2.0.
La necesidad de introducir cambios en prácticamente todas las fases del proyecto hace que los métodos tradicionales de gestión y desarrollo -basados en la planificación detallada, el trabajo en cascada y la generación exhaustiva de documentación- no funcionen. Estas metodologías intentan fijar y bloquear la realidad mediante especificaciones, actas de reuniones y análisis de requisitos rígidos y detallados. Pero lo cierto es que sólo consiguen representarla de forma muy parcial. La realidad sigue cambiando y no se deja atrapar. Cuando nuestros servicios llegan al usuario descubrimos que no satisface las exigencias de los clientes, pero ya es demasiado tarde para cambiar.
El desarrollo web es diferente, y la metodología tradicional es incapaz de dar una respuesta eficaz a los retos que plantea. Necesitamos una nueva forma de abordar los proyectos. Nuestra experiencia nos ha demostrado que el único sistema que funciona para construir la aplicación que la cooperativa financiera necesita es lanzarla cuanto antes, utilizando ciclos interactivos y pruebas en entornos reales para descubrir e incorporar con rapidez los cambios exigidos por los clientes.
Siguiendo estas premisas, algunos hemos conseguido crear una combinación de metodología y tecnología que nos permite gestionar los cambios con agilidad. Con esta nueva forma de hacer las cosas somos capaces de entregar los proyectos dentro del plazo y el presupuesto fijado. Y, por encima de todo, conseguimos que el resultado final satisfaga las necesidades reales del cliente. |