DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

Más impuestos para la banca

Confidencial | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A lo largo de la historia contemporánea de este país se ha contemplado a las instituciones de crédito con mucha desconfianza. Incluso se ha preconizado su nacionalización o se ha optado por la presencia en el sistema financiero de la llamada banca pública.

La ideología que marcó, al menos en parte, al franquismo, la de Falange Española y de la JONS, preconizaba la nacionalización de la banca creando entidades manejadas por los poderes públicos. Nunca se llegó a aplicar esa medida, pero más de una vez se agitó, durante el régimen de Franco, el espantajo de la nacionalización de la banca. Ni tampoco el capitalismo puro y duro era una enseña del franquismo. Creo que fue un régimen más religioso que capitalista. La idea de libre mercado estaba muy mal vista en el Palacio del Pardo.

Desde esa vertiente más hispánica ancestral que propia de un Gobierno socialdemócrata al uso se lanza ahora la posibilidad que existe un impuesto que grave a la banca –y no a otras empresas de la actividad económica— para atender al previsible déficit del régimen de pensiones. Y en el comunicado hecho público por las dos patronales bancarias, la AEB (bancos) y la CECA (cajas) viene a decirse algo así como “¿por qué a nosotros sí y al resto no?” Y ello parece razonable.

¿Gana más el sector financiero que el resto de producción económica, comercial o industrial? Su volumen puede resultar alto pero eso marca una gran actividad. Lo que habría que ver –y admitirse por todos— es el porcentaje de utilidades –de beneficios— sobre la totalidad de operaciones bancarias.

En el comunicado de AEB y CECA se cita la contribución de la banca los aspectos soportados por bancos y cajas con “un tipo impositivo incrementado en el Impuesto sobre Sociedades, un Impuesto sobre Depósitos de Entidades de Crédito o las cuotas del IVA soportado no deducibles”. Y también, “las contribuciones al Fondo de Garantía de Depósitos y al Fondo de Resolución, que suponen un coste para el sector financiero que afecta a los resultados y, por tanto, a los dividendos que percibe una amplia base accionarial minorista”.

Se dice, asimismo, que un impuesto especial para las entidades españolas les pondría en desigualdad de posibilidades con el resto de la banca europea que es un ámbito de función normal de nuestra banca y, sobre todo, que ese impuesto, finalmente, no serviría para resolver completamente el problema del déficit de las pensiones y, sin embargo, afectar a la solvencia del sector.

La medida, pues, es técnicamente mala pero gozaría de un beneplácito populista que nada tiene que ver con la realidad.

Se necesita un mensaje!