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¿Quién es mas falso, más burro o más tonto?

Confidencial | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

La lucha por demostrar la mala calidad de los trabajos universitarios del adversario político se parece al juego infantil “de quien mea más lejos”, pero al revés.

Hemos pasado unas cuantas jornadas con los masters guillotina –el master que mata— para entrar en la búsqueda de la tesis copiada, mala o insulsa. PP y Ciudadanos trabajan juntos para que Pedro Sánchez vaya a defender su tesis doctoral ante el Congreso de los Diputados, tribunal excesivo en tamaño –a mi juicio— para aceptar o rechazar tal vetusto documento escolar.

La moraleja de todo esto es que ya desde su más tierna juventud los políticos ya eran mentirosos y simuladores, lo cual es un mal aditivo para la democracia. Porque uno puede comenzar a preguntarse eso de “¿pero, a que clase de gentes votamos?” que nos llevaría un peligroso mecanismo de inducción para decir: “pues mejor no votar”, lo cual, sin duda, es proclive a la dictadura.

Pedro Sanchez decide hacer publico el contenido de su tesis, lo cual está bien, pero mal. Es decir, es bueno que se demuestre que no es un “copiota”, pero es malo facilitar a la ciudadanía que tenga que leer un producto discursivo malo, como es previsible. Es obvio que yo no pienso leer la tesis del señor Sánchez, pero no por razones de ideología y si por sospechas de que hay otras cosas mejores que leer… ya que el tiempo escasea. Lamento ser un profeta negativo para con la producción literaria del señor Sánchez, pero en esto de mis lecturas siempre me dejado ganar la intuición.

Está claro que tampoco estoy en disposición favorable a leer la tesis de Pablo Casado y de Albert Rivera, aunque, tal vez, si me hubiera inclinado a leer las tesis de Adolfo Suárez, Felipe González, Leopoldo Calvo Sotelo, Julio Anguita, Josep Antoni Duran i Lleida, Alfonso Guerra –gran interés—, Alfonso Osorio, Josep Borrell… No dejo sitio para los políticos contemporáneos pero, realmente, los conozco menos.

En fin, el examen de la política y de los políticos no es un tema académico, es asunto de logros, actitudes y aptitudes y cuando la pelea se centra, solamente, en esa búsqueda de méritos escolares es que las otras cosas no existen. Y se sitúa en saber quién es más mas falso, más burro o más tonto.

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