DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

Los Reyes Magos

Confidencial | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

Es enorme la cantidad de teorías sobre el origen y el verdadero papel de los Reyes Magos. Realmente, lo que deseaba el relato evangélico era presentar al mundo al Niño Jesús e iniciar el relato de la salvación universal.

En estos días en que la tecnología china ha conseguido posar un doble sistema de observación para analizar la llamada cara oculta de la Luna, merece la pena glosar la estrella viajera que llevó a los Magos ante la cuna del Niño Dios. La navegación y el posicionamiento de los viajeros mediante la lectura nocturna del universo estrellado es muy antiguo. Y es que, efectivamente, el cielo se mueve.

No se puede entonces dejar de comentar el nexo astronómico de los Reyes Magos y que los autores de los evangelios quisieran que el conocimiento universal del Salvador no se limitara al ámbito del planeta tierra. Lo que ocurre es que debería ser muy difícil plantear una dinámica de contenido espacial al papel de los Reyes Magos.

El Evangelio de San Mateo es el único que cita a los Magos y no dice cuantos eran, solamente que venían de oriente, del este de Israel. Por supuesto –de acuerdo con lo anterior— tenían esa papel atribuido de representar a la humanidad entera y anunciar al mundo la Epifanía, la exaltación y reconocimiento de que Dios había llegado a la Tierra como un niño recién nacido. Con eso Mateo ya tenia bastante. Pero ente el siglo III y el VI se “urdieron” las historias sobre los Reyes Magos. Se determinó que eran tres por el número de los regalos ofrecidos al niño, aunque la imaginación de esa época había llegado a decir que eran doce, aplicando la cifra al número de las tribus de Israel. Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar se generalizan a partir del siglo VI.

La “aproximación” astronómica es importante para entender la realidad de los Reyes Magos en los primeros años del cristianismo. La palabra griega “magós” viene a significar eso; astrónomo. E, incluso, para la cultura griega estos magoi –plural de magós— eran estudiosos de las estrellas de cuya observación esperaban encontrar a Dios o sus mensajes. Por eso cuando, dichos estudiosos vieron una estrella que se movía hacia el oeste tuvieron clara la idea de que Dios ya había llegado.

La aventura espacial está ya presente en el acerbo humano, aunque la dificultad física y económica para viajar por ese espacio lejano, deseado y cada vez mejor conocido mantiene a esa aventura más como deseo que como realidad posible. Esa imposibilidad humana de viajar por el cosmos hace que sean robots –máquinas ad hoc— los encargados de moverse por el exterior.

La literatura y el cine se han encargado de hacer posible la movilidad espacial de los humanos, pero parece que todo queda, de momento, en el reino de la fantasía y de los efectos espaciales. Nuestro consuelo es que no hay nada mas bello para contemplar que un cielo estrellado. Los Reyes Magos tuvieron mucha suerte: una estrella móvil, con una cola de cometa, los llevó junto al Niño Jesús… Y ahí –y entonces— todo comenzó.

Anon: obtenga su prestamo Michealbensonloanagency@gmail.com 30 Marzo 2019
Se necesita un mensaje!