DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

Gasolina y gas oíl

Confidencial | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

Dicen –eso dicen— que lo dicho por Pedro Sánchez sobre el final de los motores diésel en España ha motivado el traslado de la fabricación de motores de Ford desde Almussafes (Valencia) a Estados Unidos. Supongo que será una decisión pensada.

La cuestión es otra. Yo creo que hay una cierta tendencia a lo mágico en la idea de que en dos o tres años desaparezcan los automóviles de gasolina o gas oíl, tanto su venta como su uso. El éxito de Dacia –vehículos Renault producidos en Rumania y Marruecos— se debe a su precio competitivo. Y esto no cambiará mucho en los próximos años.

Nadie duda de la necesidad de no colaborar con el cambio climático. Pero como se decía antes, todo ello en tiempo y forma. El otro día escribí un tweet que me salió del alma: “Los pobres, los que tengan prisa y los viejos seguiremos siendo fans de los coches de gasolina o gas-oíl”. Claro, los pobres no tendrán dinero paro derrocharlo en carísimos coches eléctricos o algunos híbridos, los que tengan prisa no esperaran la lista de espera que hay en torno a los referidos autos eléctricos. Los viejos, en su mayoría, suelen –solemos— aguantar la veteranía de nuestros autos porque no es cuestión que nos sobrevivan nuevos y lozanos.

Por otro lado, el clima generalizado de indecisión ante la compra del coche futuro está haciendo polvo a la industria de productos automotrices. Y eso –por ejemplo— es un gran mal para España ya que el automóvil ha venido siendo lo mejor de nuestra industria.

Me parece –espero no equivocarme— que fueron técnicos de Volkswagen que se quejaron amargamente –por no llorar a lágrima viva— por la actual demonización de los motores diésel cuando ellos habían conseguido unos consumos –casi— verdaderamente irrisorios.

Creo que todo ha de ser medido con exactitud. Y los cambios importantes más. Y antes que los automóviles “demodés” vayan a ser arrojados por cualquier Roca Tarpeya tecnológica, más valdría insistir con esa virtud vial que es usar los transportes públicos ahora que estos han mejorado considerablemente.

Y en cuanto al eminente don Pedro Sánchez más le valiera meditar más sus juicios de valor. Y si no que se lo pregunten a los fiscales del sistema judicial español.

Se necesita un mensaje!