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El Gobernador del Banco de España

Confidencial | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

Celebrábamos en la tarde del lunes la entrega de los premios “Tintero” y “Secante” de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) con importantes presencias, en el Club Financiero Génova. Y no era paro menos: el premio principal, el “Tintero” era para el Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

Todo ello –y la presencia de Hernández de Cos— me hizo ver la accesibilidad y simpatía del actual Gobernador y recordar la lejanía –y hasta la frialdad inquisitiva—de algunos de sus antecesores. Como sabe la sede del Banco Central estaba en el edificio de columnas frente al Banco de España. El Gobernador de entonces, Mariano Rubio, había llamado “a consultas” a Alfonso Escámez presidente del BC durante muchos años y hombre cabal y valeroso. Organizó la visita Escámez –lejos de usar el poco útil coche oficial— atravesando los pasillos del Metro, en la estación de Banco de España, desde el acceso a la calle Barquillo hasta la salida a muy pocos metros de la entrada del, entonces, banco emisor.

Por alguna razón que no recuerdo me invitó don Alfonso a que le acompañase en la excursión, tal vez por seguir charlando de temas de actualidad que tanto le gustaban. La comitiva no dejaba de ser curiosa. Escámez y yo en animada charla y a pocos metros los tres escoltas del banquero. Y todo ello por aquellas pasillos abovedados de azulejos blancos. Y aunque íbamos a buen paso el periplo duró y el asombro de los usuarios del metro por el cortejo era evidente. Pero he aquí lo que interesa más. Como decía Alfonso Escámez no se arredraba por nada y, sin embargo, llegaba una cara de preocupación --¿hasta de temor? — ante su encuentro con el inefable Mariano Rubio. Yo –claro— me quedé a la puerta del BdE y volví por subterráneo a mi despacho de la calle Barquillo. No supe, después, que dijo el Gobernador a Escámez.

La anécdota no tiene más sentido que reconocer la accesibilidad de Pablo Hernández de Cos –y especialmente con la prensa— y el cambio efectuado bajo las tejas del caserón de la Plaza de Cibeles. Asistió a recoger su premio también, Esther Alcocer Koplowitz, que había obtenido el “negativo” premio “Secante”, presidenta de FCC, que comenzó su discurso con un “Sí, me merezco este premio y prometo cambiar”. La realidad es que la sequedad informativa de la constructora es evidente. Los accésits de los premios buenos –Tintero— fueron para Gonzalo Gortazar y para Pilar Gonzalez de Frutos, presidenta la patronal aseguradora UNESPA, que allí estuvieron con simpatía y buen humor pronunciado sus discursos.

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