DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

Tras el BSCH llega el BBVA

Documentos | CRÓNICA BANCA ESPAÑOLA

Al hilo de la actual conversión de las marcas británicas bajo el paraguas común del Santander, la crónica se inicia en 1999 con la intención de Corcóstegui de mantener la herencia “Central Hispano” en el SCH. Mientras, se produce el acceso, por anticipado, a la presidencia única de González en el BBVA.

En el capítulo anterior iniciábamos nuestro relato con una cita de actualidad respecto al viaje de Emilio Botín a Londres y su referencia a la posibilidad de que el, todavía Abbey Bank, compitiera por el liderazgo de la banca británica. Hay que decir ahora otra cuestión nos obliga también a relacionar las cuestiones de Banco Santander en Londres con la historia de la fusión Santander Central Hispano. Emilio Botín ha tenido siempre las cosas muy claras y que, obviamente, el “BISHO”, el BSCH, su nombre, iba a ser a relativamente efímero. Sabemos hoy pues que Santander abandera con su marca las tres entidades que mantiene en el Reino Unido y que todo aparecerá con el nombre Santander, con el logotipo de la llama y con el rojo total, que ya tenían.

Era más difícil, no obstante, en ese ya muy lejano 15 de enero de 1999, suponer que un día despareciera públicamente cualquier alusión al Central Hispano y que se impusiera la Operación Rojo. En esos momentos la opinión pública pensaba que era una fusión entre iguales en la que, por ejemplo, Ángel Corcóstegui tenía un enorme peso. El hasta entonces consejero delegado del Central Hispano tenía como misión defender la herencia del “Hispano” —los del Hispano ya se habían cargado la herencia del Central— ante las previsibles presiones de la gente del Santander. Decíamos también que se había constituido el G-4, y que formado por Emilio Botín, José María Amusátegui, Ángel Corcóstegui y Matías Rodríguez Inciarte, era la instancia máxima en los trabajos de fusión. Pero, enseguida, se demostró algo. La autoridad real de Emilio Botín Ríos estaba por encima de cualquier otra circunstancia. Si es cierto que él no la imponía y que se guardaban las posiciones de corrección institucional, dejando sitio a Amusátegui como copresidente.

Asimismo, el 15 de octubre de este año de 1999 se anunciaba, por fin, la fusión entre el BBV y Argentaria. También decíamos que la fusión BSCH forzaba al BBV a mover ficha y “hacerse” con Argentaria. Pero la negociación fue larga y la posición de Francisco González muy firme. Sin duda, se veía apoyado por el Gobierno o jugó fuerte para mantener su candidatura. Desde el principio, ni Emilio Ybarra, ni Pedro Luis Uriarte, presidente y consejero delegado del BBV, veían esa fusión “entre iguales” que convertiría a González en sucesor. Siempre se dijo que el Gobierno de José María Aznar no le gustaba la deriva “vasquista” que podría tomar en BBV en manos de Uriarte. Al dinámico –y muy capaz—consejero delegado del BBV se le veía como hombre cercano al PNV. O, incluso, sin más acercamientos políticos, Uriarte defendería siempre la condición vasca del Banco Bilbao Vizcaya frente la tendencia a “madrileñear”, sobre la cual tampoco Emilio Ybarra era tan contrario como Uriarte. De todas formas, firmadas las bases de fusión en que Francisco González se convertía en copresidente y sucesor, Pedro Luis Uriarte supo que su carrera hacia la presidencia del banco cuya sede estaba en Bilbao, en Gran Vía, 1, se había frustrado. Desde luego, las referidas bases de fusión señalaban que Pedro Luis Uriarte continuaría siendo consejero delegado una vez que Francisco González asumiera la presidencia. Es obvio que Uriarte sería “un hueso duro de roer” para González y que, ciertamente, el banquero gallego sería rehén del poder real de Pedro Luis Uriarte. Y luego, asimismo, tanto la salida de Amusátegui en el SCH, como la de Ybarra en el BBVA se iban a adelantar, por circunstancias imprevistas, acelerando las llegadas de Botín y deGonzález a las presidencias únicas de sus bancos respectivos pero esto es también supone adelantarnos un poco sobre los acontecimientos. Aunque hay que decir, que, por un lado, Ángel Corcóstegui continuaría como consejero delegado tras la salida deAmusátegui, pero Uriarte se iba a ir junto con Ybarra. Las cosas si cambiaban de manera notable en BBVA y no tanto en BSCH…

CUESTIONES POLÍTICAS

El repaso a la política general del año 2000 nos situaba ya en el PSOE a José Luis Rodríguez Zapatero —también lo mencionábamos en nuestro capítulo anterior— y la llegada al despacho se secretario general del PSOE en la calle Ferraz de Rodríguez Zapatero se inscribió, igualmente, en la crisis grave que el PSOE estaba sufriendo tras despedirse del poder —del Gobierno— Felipe González desde octubre de 1982. Zapateroera un, casi desconocido, y salió contra todo pronóstico, pero, tal vez, nadie apoyó con vigor, en el interior del PSOE a la candidatura de José Bono y se dejó fluir la llegada de un desconocido, al que —se pensó— se podría manipular. ¡Que equivocados estaban en Ferraz! En fin, la elección de José Luis Rodríguez Zapatero llega el 22 de julio tras el XXXV Congreso Federal del PSOE, que a su vez nombra a Manuel Chaves como presidente del partido.

El 29 de octubre Gaspar Llamazares se convierte en Coordinador General de Izquierda Unida, en sustitución de Julio Anguita. Y el 21 de noviembre ETA asesina el ex ministro socialista, Ernest Lluch. Al día siguiente más de un millón de personas se reúnen en Barcelona en la manifestación más grande de la historia de la Ciudad Condal para protestar por el asesinato. Y, poco después, el 12 de diciembre, los secretarios generales del PP, Javier Arenas, y del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, firman el Pacto Antiterrorista y por las Libertades. Aznar esta presente y el acuerdo es una iniciativa deRodríguez Zapatero, sin duda impresionado por el terrible asesinato de un hombre bueno como lo fue Ernest Lluch. Realmente, ese pacto supuso un muy duro golpe a ETA. Y la mayor parte de los expertos creen que de haber continuado vigente unos cuantos años más, tal vez, se hubiera terminado con la banda armada.

Pero la actividad económica no se queda quieta a lo largo de 2001. La realidad es que con el euro ya aprobado, con la presencia de España en el Sistema Monetario Europeo todo está preparado para el inicio de la circulación del euro, que tendría lugar 1 de enero 2002, proeza muy interesante en la que banca española y las cajas tuvieron un comportamiento modélico y que será bueno que nos refiramos este hecho más adelante y con el especial relevancia.

LAS “CUENTAS SECRETAS” DEL BBV

Me he referido al adelanto en la salida de Emilio Ybarra y Pedro Luis Uriarte del Consejo de Administración del BBVA. Y hay que explicar la causa porque, realmente, tiene una “recorrido” su historia que, prácticamente, toca todos estos años cruciales para la industria financiera que hemos ido tratando aquí. Fue el caso de las “Cuentas Secretas”. Muy sonado y debatido. Realmente, se puede leer con bastante detalle en nuestra pagina web banca15.com, en los Cuadernos de Historia y en el espacio así llamado: “La ‘suerte’ de las Cuentas Secretas”. Y la cosa se remonta nada menos que a octubre de 1987, antes de iniciarse el torbellino de las fusiones. Javier de la Rosa ha comprado un paquete de acciones de Banco de Vizcaya y presiona a Pedro de Toledo para que le deje sitio en el consejo del banco o le recompre las acciones. Incluso Toledo pide consejo a Escámez, a la sazón presidente de Banco Central y don Alfonso le aconseja a Pedro de Toledo que se haga con el paquete y que ponga fin a las manipulaciones de De La Rosa. Poco podría pensar entonces, Alfonso Escámez, que poco después tendría que sufrir lo mismo. Total que se recompran las acciones y se vuelven a vender para no tener problemas con el regulador y con las limitaciones de la autocartera. Toda la operación se había hecho fuera de España y así queda el dinero depositado en el exterior. Por tanto, es una “herencia” del Vizcaya al BBV.

En un momento dado Emilio Ybarra, con el conocimiento de otros consejeros del Banco Bilbao Vizcaya, decide “recuperar” ese dinero y convertirlo en primas para un fondo de pensiones extraordinario destinado, precisamente, a esos consejeros, que suman 22. Es American Life Company quien construye y contrata los fondos. Es posible que las presiones del Gobierno Aznar sobre la fusión les pudo hacer sentirse perjudicados e inseguros, y por eso inician ese camino. Pero al final se cae en la cuenta de que son fondos opacos y se deshacen. Francisco González, copresidente del BBVA, se entera de la cuestión y pide que se termine con ello. Y tras deshacerse la operación de los fondos, se ingresa su importe en la cuenta del banco y se normaliza con Hacienda la cuestión fiscal. Eso sería entre diciembre de 2000 y enero de 2001. El tema es comunicado al Banco de España y queda ahí.

Parece que la cosa se ha olvidado. Terminado el verano de 2001 hay muchas noticias en prensa sobre la próxima junta de 2002, en la que se produciría el acceso a la presidencia única de Francisco González con la jubilación de Emilio Ybarra. Por un lado comienzan a circular rumores sobre que podría ampliarse el tiempo de presidencia de Ybarra, para mejor funcionar con el consejero delegado, Pedro Luis Uriarte. Todo el mundo en el BBVA niega este hecho, pero los rumores de mayor permanencia de Ybarra en activo circulan, incluso, profusamente por el interior del mismo banco. Y es entonces cuando aflora con enorme ruido el tema de las llamadas “cuentas secretas” que, desde luego, hasta ese momento lo eran. El clamor es muy importante. Y el Banco de España conmina a que el banco aclare este tema de manera oficial e, incluso, da un plazo para ello.

Y sale a la palestra Emilio Ybarra y no cuenta la historia tal como es. O, al menos, eso parece. No relaciona la existencia del dinero con el asunto de De La Rosa y una decisión de Pedro de Toledo, sino que lo relaciona con la compra de Bancomer. Y el efecto es peor. Es algo así como decir que es peor el remedio que la enfermedad. El 18 de diciembre de 2001 dimiten Ybarra y Pedro Luis Uriarte. Realmente, la salida de Uriarte es la “novedad”.Francisco González queda con las manos libres para gobernar BBVA.

OTROS CAMBIOS, OTRAS MEDIDAS

Merece la pena dar algunos retazos de los cambios que se van produciendo en esos tiempos para dar idea de que los procesos de integración son importantes y continuos.

En junio de 2000 BBVA absorbe de su filial Banca Catalana, comprada tras la conocida crisis financiero-política, y judicial de la entidad. También se hace la absorción de Banco de Comercio y de Banco de Negocios Argentaria.

Unos meses antes, también el Barcelona Banco Sabadell y el Banco Comercial Portugués (BCP) hacen una alianza intercambio accionarial que sonó entonces a fusión transnacional. Y en marzo de 2000, Banco Urquijo y la francesa Caisse de Dépots et Consignations (CDC) constituyen en España la entidad Banco CDC Urquijo, como “private bank. Ese mismo mes, BSCH realiza la fusión de sus dos private bank (Banco Santander de Negocios y Banif) se crea Banco BSN Banif, que terminará llamándose solo Banif.

Y también han movido ficha las cajas. De hecho son las primeras fusiones de cajas en mucho tiempo, que desde luego modifican el número de entidades abiertas. El año 2002 iba a ser importante en movimientos corporativos. Pero lo más importante del año 2002 es que los españoles, y los ciudadanos de otros 11 países europeos, llevan en sus bolsillos a partir del 1 de enero los billetes de euro. Billetes de clara inspiración alemana. España termina muy pronto la doble circulación de euros y pesetas que se presenta como más problemática que la simple adopción de la nueva moneda.

Las cuestiones de 2002 quedan para el próximo capítulo y entre ellas el inicio del camino de fusiones de Banco Sabadell y la compra por Barclays Bank de Banco Zaragozano. Y en todo ello hay mucha tela que cortar.

Se necesita un mensaje!