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El milagro de Luis Valls

Documentos | CRÓNICA BANCA ESPAÑOLA

El que fuera presidente del Banco Popular, Luis Valls Taberner, ha sido un personaje clave de la banca española. Dejó su sello en la entidad, se mostró muy crítico con las fusiones y apostó por el ascenso del actual máximo mandatario del Popular, Ángel Ron.

No es posible construir la historia de la banca sin referirse a Luis Valls Taberner. Es cierto que en esta historia que estoy construyendo con motivo de los quince años deBanca 15 han primado, sin duda, las fusiones bancarias, que han dado a la industria financiera española una relevancia difícil de imaginar allá en 1994. Y menos, claro está, diez años antes. Será necesario en esta historia volver sobre el avance y consolidación de esas fusiones. Pero hoy toca otra cosa. Un primer detalle, en 1989 y ante el primer momento de las fusiones con la puesta de moda de los copresidentes —Escámez-Conde, primero y Asiaín y Toledo, después— Luis Valls decide nombrar copresidente a su hermano Javier Valls Taberner. En realidad fue una respuesta al mercado y al ambiente bancario de que por ahí, por el Banco Popular, no iba a haber fusiones.

Luis Valls había llegado a la presidencia de Banco Popular en 1972. Se había incorporado al Banco Popular Español en 1957. En principio parece que quiso dedicarse a la docencia pues fue profesor de Economía Política en la Universidad de Madrid y de Hacienda Pública en la de Barcelona.

Su padre Fernando Valls Taberner ya tuvo relación con el Popular, así como otros miembros de la familia.

Luis Valls había nacido en Barcelona, el 5 de junio de 1926 y falleció en Madrid el 25 de febrero de 2006.

En 2004 había propiciado que Ángel Ron, “un joven descubrimiento” de él mismo, ocuparía la presidencia ejecutiva ese año, manteniéndose Valls como presidente de la Junta de Accionistas y conservando la estructura de copresidencias, permaneciendoJavier Valls en ese cometido. Luis Valls Taberner era miembro del Opus Dei y como persona consagrada pues permaneció soltero y vivió siempre en una residencia de la Obra, dentro de la costumbre y disciplina de esa institución religiosa. Conoció aJosemaría Escrivá de Balaguer en 1945 y desde entonces permaneció en el Opus Dei.

MUY CRÍTICO CON LAS FUSIONES

Realmente, Luis Valls siempre fue muy crítico con el camino de las fusiones entre entidades.

Mantenía una gran amistad con Alfonso Escámez y una admiración sincera. Pero nunca creyó que el primer intento de fusión con el Banesto de Mario Conde y, menos, tal vez, en la ya definitiva con el Hispano de José María Amusátegui. Siempre se dijo que Valls sí había visto, desde hacia tiempo, ser sucesor de Escámez, bajo la idea de que él y Banco Popular fueran los “ganadores” de un acuerdo sucesorio. No se sabe si, alguna vez, Luis Valls participó a Alfonso Escámez esa posibilidad. Pero ahí está la formula de dos co-presidentes que había adoptado en la entidad del Edificio Beatriz. Banco Popular tenía ya a finales de los ochenta la estructura y tamaño previstos por Valls y su especialización en banca comercial con mucha incidencia en clientela de particulares y PYMES. Una tendencia al alto rendimiento y un alejamiento de las posiciones industriales que otras entidades si habían asumido.

Es cierto que en plena época de fusiones el en la co-presidencia Popular pudo despertar el “apetito desordenado” de muchos. Y se dice que siempre estuvo en el punto de mira del BBV, primero, y del BBVA, después.

Pero es evidente que Luis Valls tenía su sistema de defensa basado en unos altos rendimientos de la entidad y un modo de hacer el negocio en proximidad al cliente que le fue muy bien. Allá por el inicio de los años noventa del siglo pasado, muchas veces, analistas, periodistas y hasta muchos banqueros argumentaban que el tamaño del Popular no era el adecuado y que tenía que crecer. Poco dado Luis Valls a este tipo de operaciones, a no ser que fueran muy claras, se habló de que estaba interesado por el creciente Banco Sabadell. E, incluso, ese interés se produjo en dos ocasiones.

Y en la última La Caixa de Pensions de Barcelona entró en el capital del Sabadell —un 15%— como elemento de defensa del banco vallesano ante los intentos de anexión del Popular.

ÁNGEL RON

De todos modos, es posible que el propio Valls detectara que los tiempos habían cambiado y que los cambios estructurales y de entender el negocio debían llegar al corazón de la sexta planta del Edificio Beatriz. A partir de 1995, el mismo Luis Vallsrelanzó lo que se llamaría después la “revolución de los jovencitos”, que no era otra cosa que hacer sitio a la gente joven, en detrimento de los ejecutivos que le habían acompañado durante muchos años en la evolución del Banco Popular.

Un buen ejemplo sería Ángel Ron Güimil. Consolidó su posición como modernizador del concepto de banca comercial dentro de Popular, aplicando valores del marketing moderno en la labor de la sucursales, creando la idea de la venta y la consolidación de la tendencia a los productos bancarios cruzados (más de un producto por usuario y cuenta) y su mayor rentabilidad para el cliente y un mayor retorno (beneficio) para la entidad.

Este hecho le llevó a ser director de la red comercial del banco en 1998, puesto muy importante dentro de la estructura de Banco Popular. En 2002 sería consejero delegado en sustitución de Fulgencio García Cuellar y en 2004 fue el recambio de Luis Valls en la co-presidencia, en, sin duda, una de las carreras más rápidas de la reciente historia de la banca española.

Ron fue un discípulo aventajado de Valls y que éste vio en las ideas de Ron de modernizar la acción comercial del banco una vía imbatible de futuro.

El 22 de marzo de 2006 Ángel Ron asumió la presidencia única de Banco Popular por la jubilación de Javier Valls.

Ahora bien, la vía de ascenso de Ron fue siempre propiciada por Luis Valls con un buen golpe de perspicacia.

Con inteligencia y en silencio —aunque el tema era conocido— Luis Valls se posicionó a favor del cambio político.

No obstante había pertenecido al Consejo Privado de Don Juan de Borbón, padre del Rey Don Juan Carlos. En ese consejo privado hubo muchas personalidades que desde la moderación intentaban que el cambio, tras el fallecimiento de Franco, fuera pacífico y con vía clara hacia la democracia. En la primera transición, y en la transición propiamente dicha, mantuvo muchos contactos con personalidades de la oposición democrática y de los sindicatos. Y la colaboración con Miguel Boyer y con Javier Solanatrajo, por ejemplo, una mayor aproximación con el PSOE. Ya en febrero de 1982, cuando parecía que la alternativa socialista era más que previsible, Valls fue muy activo en propiciar los contactos de la banca con Felipe González y su equipo.

Por otro lado, hay que señalar que la impronta de Luis Valls sobre las no fusiones, aparecería en Ángel Ron en una de sus lecciones en los Cursos Financieros de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander, cuando en 2007 presentó una ponencia en la que de demostraba que las fusiones habían reducido el valor de las entidades. Es decir, valían, “pesaban” más y eran más rentables por separado. En el fondo lo que demostraba eso era una gran coherencia institucional dentro del Popular. Y ese bien podría ser el milagro de Valls.

Claro que, en la cercanía de este mes de febrero, con la presentación de los resultados anuales de Banco Santander que le convierten en el tercer banco del mundo, tras dos entidades chinas, el primero, pues, a nivel práctico, pues da un poco de vértigo. Por ahí irá nuestro próximo capítulo. Narrar la historia de la fusión Santander Central Hispano que dejamos muy en el principio, y también, la llegada de Emilio Botín Ríos a la presidencia única del banco fusionado.

También, quiero comenzar a esbozar la batalla exterior del Banco Santander y del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, que es, sin duda, el inicio de una gran etapa, con un éxito asombroso.

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