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En el ámbito social tienes que ser predecible

Entrevistas | Rafael Barbero, director general de la Fundación Caja de Burgos

La inversión social de las fundaciones bancarias crecerá en el futuro, pero para que haya más actividades hay que cobrar por ellas.

Por José María Lanseros

Este es el planteamiento que hizo a Banca 15 el director general de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, quien remarca que este organización sólo puede gastar lo que el presupuesto les asigna.

— ¿En qué está trabajando la fundación de cara al final del ejercicio?

Las fundaciones son entidades que se gestionan con una visión de medio y largo plazo, no es como las empresas, en las que estás intentando constantemente cambiar las tácticas para mejorar los resultados. Nosotros nos manejamos mucho con presupuestos anuales, presupuestos que buscar desarrollar a lo largo del año el mayor número de actividades que tengan impacto social. Ahora estamos en ello en un entorno previsible: sabemos lo que queremos hacer y cómo lo queremos que hacer. Es cierto que el último cuatrimestre del año es muy intenso para la Fundación Caja de Burgos porque comienzan muchas actividades de las que desarrollamos cercanas al ámbito educativo. Es una época de mucha intensidad, pero sobre presupuestos definidos de antemano.

— ¿Los presupuestos son intocables?

Tenemos una estimación de ingresos al año exigente. Gestionamos 14 millones de euros, una cantidad sobre la que definimos las actividades a llevar a cabo. ¿Haremos actividades como si tuviéramos un presupuesto de 15 millones? No, porque no tenemos un presupuesto por esa cantidad. Nosotros ejecutamos el presupuesto que tenemos.

— Ustedes cubren muchos ámbitos, ¿dónde tienen pendiente llegar?

Cubrimos un espectro muy amplio porque nuestro entorno geográfico principal es una provincia con más de 300.000 habitantes y con los recursos que tenemos podemos tocar muchos palos, aunque seguro que habría alguna más que trabajar. Tenemos asistencia solidaria, cultura, medio ambiente, educación, emprendimiento, salud y bienestar, son muchas líneas, aunque dentro de cada día podríamos hacer más. ¿Si yo tuviera el doble de presupuesto habría demanda para hacer el doble de actividades? En muchas cosas de las que hacemos, sí.

En las actividades, tiene una gran importancia el hecho de que Burgos, como la región de Castilla-León, es una provincia con dispersión geográfica y con mucha gente de edad avanzada.

Hacemos actividades para personas mayores relacionadas con el tema físico pero también de la socialización, que es uno de los grandes problemas y les damos vías, por ejemplo talleres, para que socialicen. ¿Podríamos llevar a cabo el doble de actividades de este tipo? Sí, ya que hay tanto público como necesidad.

En el ámbito educativo, damos talleres para que mejoren los escolares, por ejemplo, valores, habilidades para hablar en público, emprendimiento. Hay demanda para mucho más.

— ¿Cómo pasaron ustedes de caja de ahorros a fundación?

En 2010 Caja de Burgos constituye un banco (Banca Cívica)con otras tres entidades Caja Navarra, Cajasol y Caja Canarias, hace una aportación de negocio y recibe acciones de Banca Cívica.

Caja de Burgos es desde 2010 una entidad social y fruto de los cambios normativos se ha tenido que transformar en fundación. Somos una entidad social independiente que tuvo acciones de Banca Cívica y que cuando esta entidad fue absorbida por CaixaBank, nos convertimos en accionistas de CaixaBank. Tener títulos de este banco nos proporciona dividendos, pero no dirigen lo que hacemos ni nos aportan recursos. Hacemos alguna actividad con la Fundación La Caixa porque son un socio muy potente, pero quien decide lo que hace y quien gestiona el patrimonio es la Fundación Caja de Burgos.

En cuanto a la fundación, por ley, nos tuvimos que convertir en fundación al nombrar una persona en el consejo de administración de un banco, en este caso CaixaBank, y estamos sujetos a una regulación específica en información al Banco de España y al patronato.

Nombramos un consejero, pero somos una entidad independiente como lo es la Fundación Caja Navarra o la Fundación Caja Canarias, que también venían del mismo banco. Nuestra idea es que crezca la actividad que hacemos, pero que sea un crecimiento sostenible, ya que es muy difícil que dupliquemos las actividades si al año siguiente no podemos sostenerlo. En el entorno social tienes que ser predecible.

NOTA: La entrevista completa se puede consultar en el número 524 de la revista Banca 15.

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