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UGT insiste en que el Estado siga siendo el accionista mayoritario de Bankia

Laboral | Análisis

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Una banca pública fuerte en la España vaciada podría hacer que las entidades privadas se planteasen reabrir oficinas en lugares donde las cerraron, considera este sindicato en un documento interno.

En un documento de análisis al que ha tenido acceso Banca 15 y que se titula "Destrucción y devaluación del empleo en nuestros sectores", el secretario del sector financiero de UGT, Roberto Tornamira, reclama de nuevo al Estado que Bankia siga siendo una entidad financiera pública y que se cree en torno a esta entidad "un `polo de banca pública".

Según Tornamira, "desde los años 70 del siglo pasado, el Estado viene inyectando dinero de las arcas públicas para sanear un sector que es sistémico pero que está dejando un rastro de destrucción de empleo y que por el cierre de oficinas derivado de los ajustes el 50% de los municipios del Estado español carecen de servicio bancario" y lo que tendían que hacer las instituciones del Estado es "intervenir, pero no para continuar dotando de fondos públicos a entidades privadas, sino para dotarse de un polo de banca pública que permita disponer de una herramienta de distribución de crédito al Instituto de Crédito Oficial (ICO), a partir de la red de oficinas de Bankia, cuya entidad es mayoritariamente propiedad del Estado, dando utilidad así a los 24.000 millones de euros destinados a sanear Bankia y BMN (esta última hoy integrada en Bankia)". Es decir, UGT insiste en el mensaje de que el Estado siga siendo el accionista mayoritario de Bankia, una cuestión que no tiene en su pensamiento el Gobierno que encabeza el socialista Pedro Sánchez.

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En el documento, el secretario del sector financiero de UGT apunta que "es probable que si el Estado diese servicio bancario en la España vaciada, ayudase a esas zonas a recuperar el pulso económico perdido, prestando, en todo caso, un servicio bancario necesario pero ausente a un importantísimo número de ciudadanos. Incluso cabe pensar que la banca privada volvería a verse motivada a abrir oficinas en las zonas que hoy ha abandonado, con la consiguiente contratación y creación de empleo, al calor del negocio que muchos clientes están demandando y que no es otro que la banca tradicional". "La banca es un servicio que la sociedad necesita, no es solo un servicio para una minoría privilegiada con capacidad de inversión"·, concluye Roberto Tornamira.

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