DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

España sí existirá en 2020 ¿O no?

Panorama | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

Muchos catalanes creen que es la ue la que reconocerá a cataluña libre en primera instancia tras la negativa de madrid a darle su libertad.

PUBLICADA EN LA REVISTA BANCA15 Nº 404

Cada uno cuenta la historia según le va. Yo mismo, el domingo, 8, al abrir —temprano, muy temprano—mi BlackBerry tenía una alarma de la revista barcelonesa “Economía Digital” con una inquietante pregunta: “¿España existirá en 2020?”. La pregunta de Manel Manchón centrada en los problemas económicos y, sobre todo, en el asunto de la independencia de Cataluña prevé una España sin el territorio del Principado tras una negociación secesionista impuesta por la Unión Europea. Y es que muchos catalanes creen que es la UE la que reconocerá a Cataluña libre en primera instancia, tras la negativa “madrileña” a darle su libertad. Esa especie circula fuerte en Barcelona sin que tenga el menor atisbo de realidad. En Bruselas los experimentos independentistas les ponen de los nervios. Y si no que se lo pregunten a los belgas, a quienes la Comisión Europea puso contra las cuerdas en el momento más activo del intento de secesión.

Pero todo es cuestión de tamaño. Hace años —ya muchos— cuando las grandes instancias europeas y americanas hicieron viajar a un buen número de periodistas españolas por los organismos internacionales de Bruselas, UE, OTAN, tribunales europeos, yo recibí un input un tanto nuevo para mí. La demografía española situaba al país entre los grandes de la UE, dejando atrás a Bélgica, Holanda y algún que otro nórdico… Y de ahí descubrí un movimiento protagonizado por holandeses de favorecer el encogimiento de España, mediante las secesiones. El País Vasco les daba miedo por la deriva terrorista de ETA de inspiración palestina, pero no así Cataluña… Y yo creo que aquel movimiento que era fuerte no contaba —¡sorpresa!— con el apoyo de Francia que no deseaba contagios independentistas en su territorio y que siempre fue muy reticente con los avances de autogobierno de los catalanes españoles. En fin…

¿EXISTIRÁ ESPAÑA EN 2020?

Realmente a mí me preocupa mucho más la deriva del conflicto de Oriente Medio. La crisis de Siria y la probable presencia norteamericana en la zona tiene una lectura doble: el conflicto entre sunitas y chiítas —de difícil análisis para los occidentales— puede ser algo que produzca un incendio que llegue a Tánger y de ahí saltar a Europa es fácil. Pero el asunto de la olimpiada de 2020 es secundario. Falló el modelo —insisto— de unos juegos olímpicos urbanos y alentados por el transporte público y, además, tenemos un grave problema con el dopaje. El sambenito lo llevamos colgado al cuello desde hace muchos años.

Es cierto que el impacto sobre la ciudad de Madrid del no de Buenos Aires fue tremendo. No recuerdo, en muchos años, tanta tristeza en pleno sábado, que es cuando Madrid despliega sus mejores galas de ciudad acogedora, agradable, cosmopolita y popular a partes iguales. Madrid esperaba mucho de la Olimpiada y, sobre todo, su gente joven. Pero tampoco podríamos dejar a un solo capítulo externo nuestro futuro, ni el de España.
¿España existirá en 2020? Faltan siete años. Y como diría el tango bonaerense siete años no es nada. Pero ya llega el tiempo que nuestro país se organice, que acuñe el diseño definitivo de su modo de administración y de convivencia. No había que dejar que el tiempo pasara sin hacer nada. España necesita reflejar en su Constitución la realidad del Estado autonómico y marcar los límites físicos y morales de esos territorios y su solidaridad —primus inter pares— con el gobierno de todos. Nunca como ahora sería bueno sacar mimbres federalistas —retoños de olivo de lo federal— para injertarlos en la vieja doctrina. No hubiera sido demasiado bueno confiar todo al santo advenimiento de una Olimpiada.

BUENAS PERSPECTIVAS

Lo positivo —y diferente— del informe de Morgan Stanley es que marca un cambio profundo de la política económica española tanto en su vertiente fiscal como en la productiva. Por otro lado, sobre el “top” de la actualidad está que la prima de riesgo española y el coste del bono a diez años haya “ganado” respecto a la posición italiana. En este caso, los “males” de Italia podrían ser “más causa” que las ventajas españolas. En la política transalpina lo que flota es el intento de expulsión de Silvio Berlusconi de la misma, circunstancia que ningún experto cree que será posible, pues el peculiar político italiano intentará mover toda su fuerza política para evitarlo, incluso con la convocatoria de otras elecciones anticipadas. Además, Italia tiene un momento fiscal muy complicado donde se cruza una bajada importante de la recaudación de impuestos como un incremento de los pagos por vencimiento. Italia no ha aligerado en términos creíbles sus cuentas públicas. Y estos dos factores están pivotando muy gravemente sobre la valoración de los mercados.

LA BUENA IMAGEN DE LA BANCA

Escribía hace unas horas en nuestro fraternal diario “Carta Confidencial” sobre este mismo tema y con la enorme preocupación de que las cosas han cambiado mucho para la banca y en todos los sentidos. No es solo la crisis derivada del boom inmobiliario, no. La percepción pública es muy distante y distinta. Nunca como ahora la reputación bancaria arroja un saldo tan negativo.

No nos engañemos. Cuando se inicia el boom inmobiliario la banca española —y las cajas— tenían un alto prestigio reputacional en nuestro país y existían altas cotas de bancarización, en algún caso superiores a muchos países del entorno de la UE. Y aunque en el interior del sector existía una agria disputa entre bancos y cajas por la percepción que cada parte tenía del negocio —fondo y forma— aplicado; eso, por supuesto, no transcendía al gran público.

Pero la crisis, las nacionalizaciones, el espinoso asunto de las preferentes, los desahucios y la fuerte carga ideológica de quienes luchaban contra ellos han cambiado el panorama radicalmente. Además muchas de las asociaciones de consumidores o similares despliegan una oposición política contra el sistema de libre comercio en banca y preconizan su nacionalización como ya pedía el punto 27 de Falange Española y de la JONS en los años treinta del siglo pasado. Y, en fin, no sólo la banca se mueve en la necesaria corrección de sus errores, sino en un ambiente totalmente contrario que lleva a que muchos usuarios comiencen a aplicar prácticas argentinas, como meter el dinero en su colchón antes que llevarlo a un banco.

Pero de momento, los esfuerzos —en buena cadencia de comunicación para demostrar que la banca española no es nido de facinerosos y chupasangres— no se están produciendo. Parece como si los dirigentes bancarios prefirieran que el tiempo pase y la tormenta amaine antes de actuar con contundencia en defensa propia. Lo que tendrán que ver, sobre todo, es si la nueva situación creada resta negocio, afecta a la cuenta de resultados, aunque, bajo mi punto de vista, muchos de los logros de la banca española desde que entramos en el euro no deberían quedar entenebrecidos por el fortísimo desprestigio popular.

Hay una parte de los ciudadanos españoles que mantienen muy firmes sus creencias, digamos que en todas las ideologías y corrientes. Y para mucha gente de izquierda el único camino posible es ser anticlerical y anticapitalista, refrendada esa última idea en el convencimiento de que los banqueros además de cárcel, necesitan granjas de rehabilitación política. Por tanto, en la crisis reputacional se juntan el hambre con las ganas de comer.
La recuperación va a llegar… ¿volverán algunos clientes al front office de la banca por la propia fuerza de las cosas? Pues no se sabe. La huella ha sido muy dura y afectado a gente humilde, a jubilados, con grandes quebrantos e historias humanamente terribles. El desgarre social existe. Y eso habría que arreglarlo

LA VUELTA DE ESPERANZA AGUIRRE

No habrá adelanto electoral en Madrid como no lo habrá en España, en las generales. La orden de Mariano Rajoy es permanecer en los actuales resultados sin cambio posible. Sin embargo, fuentes de todo crédito señalan que Rajoy habría “recomendado” a Esperanza Aguirre que se comprometiera en la futura candidatura de alcaldesa de Madrid, tal como, en un momento dado, hizo Alberto Ruiz-Gallardón. Pero, al parecer, habría hecho saber al presidente del Gobierno y del PP que se único “vuelo” político posible ahora es el paso a la política nacional, sin límite. Es decir, optaría por la presidencia del Gobierno y del PP. Y para más inri esta conversación habría llegado a instancias del propio Rajoy en la idea de aparcar a Aguirre en la política madrileña como ya hizo, hace más de 20 años, José María Aznar con Ruiz-Gallardón. Lo que queda claro es que Esperanza Aguirre no ha ocultado sus intenciones al presidente de su partido, al que ha pedido que se apliquen normas de democratización en la confección de las listas, con la desaparición progresiva de las listas cerradas. Y parece que el propio Rajoy, con un cierto gracejo, decía Esperanza, en los próximos meses, le va a dar más guerra que Rubalcaba.


TIPOS AL DESCUBIERTO

JOSEP OLIU

Es interesante ver cómo el capital latinoamericano ha acudido a la última ampliación de capital propuesta por Banco Sabadell que preside Josep Oliu. Forma parte del cambio de ciclo. Latinoamérica comienza a perder fuste y la recuperación española es un hecho.

JOSÉ IGNACIO GOIRIGOLZARRI

Muy inteligente y adecuado parece el planteamiento de José Ignacio Goirigolzarri sobre el ataque que al buen nombre de Bankia pueda traer el exceso de demandas judiciales sobre la actividad del banco, como si todas sus actividades fueran delictivas. Y eso no es así.

Se necesita un mensaje!