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Bankia, los sindicatos, la EPA y Cataluña

Panorama | POR ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

José Sevilla Catalogó el acuerdo con los sindicatos como el producto de una adecuada negociación por las dos partes.

PUBLICADA EN LA REVISTA BANCA15 Nº 448

El acuerdo de Bankia y los sindicatos llamó bastante la atención de los expertos, como podrá leerse un poco más abajo. Y ello se comentaba en la “semana grande” de los resultados bancarios donde, además de los datos de Bankinter, Sabadell y Bankia, llegaban las cuentas de Santander, BBVA, CaixaBank y Popular entre otros. Se publicaba asimismo, la Encuesta de Población Activa (EPA) con buenos datos, aunque se mantengan las altísimas —e insoportables— cifras de desempleados. El tema catalán sobresalía en el panorama político con el telón de fondo de las elecciones al Parlament del 27 de septiembre consideradas como un plebiscito sobre la independencia de Cataluña.

Bankia y los sindicatos

Desde que se anunció el acuerdo entre Bankia y los sindicatos “nominalmente” dedicado a jornada laboral y horarios de apertura de algunos “financial agents” se veían dos cosas. De un lado, que no se asumía el horario de nueve a diecinueve horas… Parecía un parón o un palmetazo sindical a la dirección de Bankia. Pero, de otro, y leyendo el texto del acuerdo, se establece un “aseguramiento” de la productividad y de las necesidades comerciales. El cliente queda como eje del acuerdo y si bien no pueden trabajarse más horas que las previstas hasta ahora, el referido texto incluye —a mi juicio— la necesidad de un esfuerzo importante muy ligado a las necesidades del “marketing vendedor”. Ese texto —es mi idea— parece obra de un comercial avezado más que de un sindicalista radical.

José Sevilla, consejero delegado de Bankia, catalogó el acuerdo con los sindicatos como el producto de una adecuada negociación que aceptaban positivamente las dos partes. Y en la rueda de prensa de lunes hubo varias preguntas que incidían tal acuerdo. Incluso, una de ellas hizo referencia a si podría cambiarse el convenio. Pepe Sevilla se apresuró a decir que eran dos cosas completamente distintas por ámbito y contenido general. El cualificado personal de Bankia está haciendo lo que tenía que hacer. El piropo no es de mi cosecha. José Ignacio Goirigolzarri, hace ya tres años, señaló claramente que uno de los grandes componentes de fuerza para el desarrollo futuro y la normalización de Bankia, lo constituían, precisamente, los profesionales que ahí trabajaban, a los que otorgó una alta calificación humana y especializada. Reitero pues que el acuerdo entre los sindicatos y Bankia es una buena guía de trabajo muy puesta al día, muy basada dicha guía en los principios de atención al cliente y alta consagración de los principios comerciales. Creo —a mi juicio— que tiene futuro y que, hasta el detalle concreto de los horarios de trabajo —de ocho a quince horas— se entiende mejor al leer el texto en cuestión.

La práctica de los puentes

Y en línea a ese acuerdo entre banqueros y sindicalistas parece como si el calendario ayudase a la productividad. La pasada fiesta de Santiago Apóstol impedía —al menos en parte— la práctica del consabido puente. Asimismo, en agosto la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María —la popular Virgen de Agosto— cae también en sábado y, como tal, puente no es. Un componente notable de la productividad de un país está en la administración austera de los días festivos. Y en España se ha intentado, pero a la postre son las comunidades autónomas las que tienen en sus manos la llave de las fiestas y no se olvide que tenemos 17 espacios autonómicos con su “fiesta nacional” cada uno. En fin, y aunque en cada comunidad autónoma se intenta crear un calendario festivo comparable o parecido a los que imperan en el resto del país, pues la verdad es que no siempre se ha conseguido. El quid de la cuestión es ver cómo se reducen los famosos puentes que añaden dos o tres días de fiesta más cada uno… Pero los políticos no actúan… quieren tener contenta a la gente.

La EPA

La Encuesta de Población Activa (EPA) tiene prestigio. Y, en cierto modo, se salva de tener una condición partidista de acuerdo con el Gobierno de turno. Es verdad, por un lado, que la produce el Instituto Nacional de Estadística (INE) considerando como independiente, pero, por otro lado, su difusión y conocimiento se hace por el ministerio de Economía y Competitividad, lo que en estos tiempos tan disputados podría producir alguna injustificada desconfianza. Los resultados de la EPA del segundo trimestre ofrecen un notable crecimiento de 411.800 personas más con empleo, que, según la nota de prensa del Mineco es “el volumen (de crecimiento) absoluto más alto en diez años”. Y en fin los otros puntos más destacados de la referida nota son los siguientes: “En el último año se han creado 513.500 puestos de trabajo, con un aumento de casi el 3%. La tasa de paro baja al 22,37%, inferior a la del final de la pasada Legislatura, y se reduce 2,1 puntos respecto de hace un año y el número de hogares con todos sus miembros en paro desciende en 136.100 en el trimestre”.

Las cosas van mejor pero no se llega a vislumbrar la llegada de un tiempo más favorable para todos. La tasa de paro, aun en descenso, está en el 22,37% lo que supone que 5.149.000 no tienen trabajo y, aunque pueda entenderse, que es más rápida la destrucción de empleo que la creación de puestos de trabajo y vayamos por esa senda, la cifra restante, pensando en su fin o notable mejora, es como la medida de las distancias astronómicas expresadas en años luz. Pero, para nada, se debe despreciar todo este aporte de mejores noticias a la actividad macroeconómica española que, como sabe, es bastante celebrada por nuestros socios europeos.

Elecciones generales

Vivimos en un largo tiempo de descuento hasta celebrar las próximas elecciones generales y al respecto es aquí donde las cosas parece que vuelven a viejos cauces, aunque la cosa no está nada clara. El PP, a pesar de los múltiples ataques surgidos desde muchos sitios diferentes, sigue con una alta intención de voto, aunque no le vaya a dar la mayoría absoluta. El PSOE, desde una —casi— caída a los infiernos, va creciendo superando el centenar largo de diputados y dando virtualidad al denostado bipartidismo. La suma de los diputados del PP y del PSOE da una mayoría invencible, aunque esta nunca se producirá. Podemos sigue perdiendo posiciones y si el efecto bajada se sigue confirmando, entraría en unos ámbitos de muy poca fuerza electoral. Ciudadanos sigue creciendo, despacio, pero no deja de crecer. Su comportamiento es, desde el punto de vista sociométrico, más regular.

Como se sabe, el 27 de septiembre están convocadas elecciones al parlamento catalán. Pero las fuerzas que preconizan la separación de España hablan de comicios plebiscitarios respecto a la posible —y poco probable, por ahora— independencia de Cataluña. Habrá que ver que dan las elecciones del 27-S y cuáles son los límites en que se aplican a lo plebiscitario. Está claro que sería más de un 50% de los escaños, aunque algunos quieren llevarlo al terreno de los votos. No es lo mismo, por supuesto, número de escaños del Parlament que la cifra total de votos obtenidos.

Artur Mas, actual presidente de la Generalitat, y líder más visible de la opción independentista, busca que el Estado, por medio del Gobierno en el poder, haga un gesto que acepte, en cierta forma, la opción —por el sí o por el no— sobre la independencia de Cataluña. Pero Mariano Rajoy no mueve ficha al respecto, invocando, solamente, el cumplimiento de la ley vigente. Como —creo— no podía ser de otra forma. Pero, desde el planteamiento de políticos electos —en los recientes comicios municipales y autonómicos— existe un deseo de cambio de Régimen, de modificación de la forma del Estado de, presumiblemente, monarquía parlamentaria a republica con fuerte contenido asambleario. Y aquellos que, seguro, no van a votar la independencia de Artur Mas, sí preconizan la “destrucción del Estado actual”, pero sin romper o modificar sus actuales límites geográficos cosa que, como tal, no conviene a los independentistas.


The Camera Eye

FRANCISCO GONZÁLEZ 

El presidente del BBVA, Francisco González, no ha ocultado nunca su deseo de controlar el banco turco Garanti. Y así la reciente depreciación de la lira turca ha dado un “envite” extraordinario a la participación de BBVA, llegando a casi el 40% del capital, un 39,90%, lo que le convierte en el principal accionista lo que da el control del consejo de administración de Garanti.

MARIO DRAGHI 

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, vuelve a insistir a la banca española que crezca en España mediante fusiones y adquisiciones. Siendo esto mejor que las compras fuera. Este “nuevo aviso”, ha sido recibido con repetida perplejidad en el ambiente financiero español.

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