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Las claves de éxito de las integraciones

Tribunas | Por Juan Rufat, Socio de Banca de AXIS CORPORATE

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Los procesos de integración bancaria en Europa van a ser una realidad en los próximos años. No es una predicción al azar, sino que responde al estado de maduración del sector.

Las futuras fusiones estarán marcadas por una serie de factores que han ido apareciendo durante los últimos años, como por ejemplo, la adaptación a la cambiante demanda de los clientes, la transformación digital, saber moverse en un entorno macroeconómico de tipos bajos, o la aparición de nuevos competidores.

Los bancos que quieran liderar los procesos de integraciones internacionales deberán convertirse en entidades muy ágiles, capaces de dar un servicio de front office muy personalizado y simplificado para sus clientes. También deberán ser capaces de competir con los nuevos actores en el mundo de los pagos.

Las integraciones no son simples procesos de suma. Los bancos deben seleccionar muy bien con quién van a fusionarse. Cuanto mejor se trabaje la fase previa de estos procesos, habrá más posibilidades de que se culmine con éxito. La clave para empezar bien es seleccionar un buen business case con una entidad bancaria con la que sinergias financieras y operativas.

Hay otros factores que también influyen en el éxito de una integración. Por un lado, suelen funcionar mejor cuando uno de los players es significativamente más grande. Además es importante que ambas entidades se complementen, y que haya un importante conocimiento mutuo del mercado y de los productos estratégicos. Este factor es clave en procesos de integración bancaria, puesto que no controlarlos o alinearlos de la forma correcta, ha supuesto el fracaso de algunas integraciones.

También hay que ser cuidadosos con el choque cultural que supone fusionar entidades de países diferentes. En España hay ejemplos de bancos extranjeros que no han podido establecerse debido a que se han detectado diferencias a nivel directivo que luego se acaban trasladando a otros niveles de ambas organizaciones.

Un aspecto clave que debe darse cuando un banco realiza la adquisición, es transmitir tranquilidad y serenidad dentro de ambas entidades. A partir del trabajo informativo previo, hay que priorizar los puntos críticos a atacar. Un ejemplo sería cómo plantear la gestión del cambio para las personas. Estas acciones deberán hacerse de una manera ágil para alcanzar las prioridades operativas y comerciales.

Los bancos implicados en una integración también deben tener presente que todo proceso de integración tiene una repercusión directa sobre el cliente. El banco debe preparar minuciosamente un plan de comunicación que transmita confianza al cliente, e incorporar mejoras de tipo operativo que minimicen al máximo la percepción de pérdida de calidad o seguridad por parte del cliente.

El éxito de la integración bancaria se puede medir a partir de distintos indicadores. Desde el punto de vista financiero, las principales pistas las va a dar el mercado. Desde la óptica operativa, hay que medir si se han alcanzado las economías de escala que se esperaban. Otro indicador se basaría en comprobar si se ha conseguido una infraestructura tecnológica consolidada, y que el cliente no perciba una caída en el servicio.

Respecto al caso concreto de los bancos españoles, las etapas previas de integraciones tanto a nivel nacional como internacional han sido ejemplos claros de casos de éxito. Esta situación les permite afrontar las fusiones futuras con mayores posibilidades de éxito, aunque no podemos olvidar que cada proceso de integración es nuevo, debido a factores exógenos.

Además, actualmente los procesos de integración y fusiones que podemos esperar, se pueden plantear entre bancos, pero también con entidades de otra índole. En estos últimos años, se han derribado barreras, y la experiencia que ha acumulado la banca, le ha hecho ganar madurez para afrontar con más garantías estos procesos.

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