DIARIO DIGITAL DE INFORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA -

Desafíos de la educación financiera en España

Tribunas | Formación

99_aaaa.JPG

Por Pablo Cousteau, director de Programas Especializados de IEB

En un mundo en el que la información corre en tiempo real, a la velocidad del rayo, sorprende que en muchos países desarrollados la formación financiera básica del ciudadano medio sea escasa, en muchos casos, nula.

Ello no guarda relación con sentirse más identificado con el mundo de las letras, la filosofía, la arquitectura, el diseño, la moda, la pintura, la psicología, la medicina, etc.. pues todos ellos tendrán que pagar sus impuestos, pedir un crédito hipotecario para comprar una casa, solicitar financiación para adquirir un coche, o buscar la mejor alternativa para rentabilizar sus ahorros.

Es decir, la formación financiera, por específica y técnica que parezca tiene un componente transversal que le es inherente: todo el mundo la necesita, independientemente de su vocación o profesión, y sin ella uno no puede desenvolverse en la vida, a menos que no le importe verse engañado o confundido permanentemente.

Esta semana desde el Banco de España se ha recordado que “el principal objetivo de la educación financiera no es formar expertos en la comprensión de productos complejos, sino ayudar a los ciudadanos en sus decisiones corrientes de gasto, ahorro e inversión”. Asimismo, el organismo presidido por Luis María Linde también ha anunciado que junto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) están elaborando la Encuesta de Competencias Financieras, que ya forma parte del Plan Estadístico Nacional y que valorará los conocimientos financieros y los económicos en general de los españoles.

El estudio medirá los conocimientos de los ciudadanos sobre cuestiones como la inflación y el dinero, y con las conclusiones se podrán identificar las áreas en las que es necesario concentrar los esfuerzos del Plan de Educación Financiera, una iniciativa que ambos organismos crearon en 2008 y a la que se incorporó después el Ministerio de Economía.

Esta macroencuesta, que estará lista a finales de 2017, tiene en cuenta que las competencias educativas están descentralizadas y que los conocimientos financieros de cada individuo pueden no reflejar los de las personas que efectivamente toman las decisiones en el hogar, acierto de Linde.

Claramente es una iniciativa necesaria. Ello sumado a que el mundo gira entorno a las noticias económicas de los países, sus tasas de crecimiento, su desempleo, la solvencia de sus cuentas públicas, la solidez de su sistema pensiones.. vivir apartado de este discurso por no entenderlo es frustante, empobrece al ser humano y le convierte en un ser maniqueo y desconfiado, donde solo existen los Buenos (los clientes y ahorradores), los Malos (todos los demás), y donde sólo queda el recurso de vociferar, manifestarse o insultar a quienes consideran que le han engañado (y siempre cuando ya es demasiado tarde).

Criterio

Para tener un mínimo criterio y poder opinar con rigurosidad, es necesaria una minima base de entendimiento económico y financiero, poseer una cierta capacidad de análisis, saber utilizar algunas herramientas muy sencilas disponibles en internet, y que están al alcance de todos. Esto no requiere convertirse a la fuerza en un economista consagrado, pero entre esto y rehuir sistemáticamente todo aquello que suene a financiero, hay un término medio, en el quizás se encuentre la virtud.

Siempre se ha hablado de que la educación en general debe ser práctica y útil, pero en este caso, no es sólo eso, es que resulta imprescindible, aunque solo sea para llevar las cuentas de la economía doméstica con cierta sensatez, y en donde cada familia mantenga un nivel de gastos acorde con su nivel de ingresos.

Muchos preferentistas o muchos clientes de AFINSA, se habrían ahorrado muchos disgustos si en sus colegios hubieran recibido en su día una minima formación sobre conceptos tales como el binomio rentabilidad / riesgo, la importancia de la liquidez o de invertir en productos conocidos y con un buen rating.

Parece que algo está cambiando, y que los escándalos del presente han puesto sobre aviso en cuanto a la necesidad de preparar y formar a los ahora desde temprana edad, futuros clientes y ahorradores. Asimismo, las características propias de cada país implican tener bases de conocimiento financiero, Por ejemplo, en España, según destacaba un reciente estudio promovido desde el Observatorio del Ahorro a Largo Plazo, hay gran preocupación por el futuro de las pensiones y qué instrumentos financieros son los más óptimos para ahorrar. Sirva decir que conocer los mejores medios para ahorrar supone tener un mínimo de formación financiera.

Esperemos que esta nueva iniciativa institucional no caiga nunca en saco roto, y que nuestros hijos puedan el día de mañana convertirse en avezados inversores, con criterio propio y suficiente como para poder discenir los gatos de las liebres…

Se necesita un mensaje!