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El desierto financiero de la España vaciada

Tribunas | Balance

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Por Luis Rodríguez Alfayate, presidente del sindicato FINE

La banca cierra oficinas para poder despedir empleados de manera masiva,haciendo recaer sobre la plantilla medidas traumáticas paraganar rentabilidad. Así lo demuestra el "II Estudio Empleo Postcrisis en la banca Española" que hemos elaboradodesde el Área de Estudios de FINE.

Los bancos intentan utilizar el cierre de oficinas para justificar los despidos aunque, en realidad, sólo les mueve la rentabilidad. Y, para ello, no tienen en cuenta las consecuencias socioeconómicas que tiene sobre los empleados y, también, sobre la población en general.

Las plantillas del sector llevamos diez años sufriendo continuos recortes, una década en la que la reconversión financiera ha marcado la tendencia. El mapa financiero actual poco tiene que ver con el que conocíamos.

Cuatro de cada diez oficinas que se cerraron en la UE lo hicieron en España. Estos cierres masivos de oficinas están teniendo consecuencias muy perjudiciales, desde el punto de vista sociológico y socioeconómico.

Realmente, los empleados/as padecemos la situación por partida doble, en forma de despidos, ERE, traslados, recortes de condiciones laborales, etcétera. No olvidemos que en la última década se han eliminado casi 100.000 puestos de trabajo y cerrado 20.000 oficinas. Y también sufrimos esta situación como personas.

Los trabajadores nos enfrentamos a una gran incertidumbre sobre nuestro futuro laboral y a unos niveles diarios de presión laboral, en ocasiones insostenibles, que no están acarreando problemas de salud, estrés y riesgo de enfermedades por la tensiónacumulada, que afectan a nuestra vida laboral y también a la personal. Porque los empleados del sector financiero no somos máquinas, somos personas. Y, además, no somos responsables de las decisiones y actuaciones de las empresas en las que trabajamos. Todo lo contrario, somos los paganos de una situación que no hemos creado.

Por otro lado, toda la población se está viendo afectada por la nueva configuración del mapa financiero. La desaparición de oficinas y empleados está suponiendo la exclusión financiera de muchos ciudadanos, sobre todo, en el medio rural, que no tienen acceso a los servicios financieros necesarios.

La banca española ha dejado a 4.194 municipios españoles (51,6%) y a una población de 1,3 millones de españoles (2,8%) sin oficina bancaria.Todas las Comunidades Autónomas se han visto afectadas por este proceso, en mayor o menor medida, la que más Castilla y León.

Esto choca totalmente con el planteamiento de llenar de vida los pueblos, de no abandonar el medio rural y combatir el desarraigo en las pequeñas poblaciones.

¿A qué nos lleva esto? Claramente, a la exclusión y a lo que en FINE calificamos como auténtica desertización financiera” en la España vaciada, a la que de forma contundente está contribuyendo la banca, dificultando el acceso a oficinas bancarias e incluso cajeros automáticos y, especialmente, aún más si cabe, entre un segmento de la población más vulnerable, como son las personas mayores. Es necesario que no haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

Para los trabajadores atender adecuadamente a la población es una prioridad. Para ello necesitamos que las empresas nos faciliten las herramientas necesarias.

Estamos en contra de la desertización financiera a la que está contribuyendo la banca. Para FINE, las personas y el empleo son lo primero.

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